Evangelio de Hoy Viernes 13 de Febrero de 2026.
Como todos los días, hoy les traemos a ustedes la palabra del señor. Lecturas, Salmo, Aclamación, el Evangelio de Hoy Viernes 13 de Febrero y la homilía diaria.
Al final del artículo encontrarán el comentario al Evangelio del día de hoy para todos aquellos que quieran leer una explicación del evangelio, y las homilías diarias.
Viernes de la V semana del Tiempo ordinario – Lectio Divina 333
Lecturas Bíblicas del día de Hoy
Primera Lectura de Hoy 13 de Febrero.
Primer Libro de Los Reyes 11, 29-32; 12, 19.
En aquel tiempo, Jeroboam, siervo de Salomón, salió de Jerusalén y se encontró por el camino al profeta Ajías, de Siló, que llevaba puesto un manto nuevo.
Estaban los dos solos en el campo. Ajías tomó su manto, lo rasgó en doce pedazos y le dijo a Jeroboam: «Toma diez pedazos, pues el Señor, Dios de Israel, te manda decir: ‘Voy a desgarrar el reino de Salomón.
A ti te daré diez tribus, y a Salomón solamente le dejaré una en consideración a David, mi siervo, y a Jerusalén, la ciudad que elegí entre todas las tribus de Israel'».
Y desde entonces hasta el día de hoy, Israel se separó de la casa de David.
Salmo Responsorial de Hoy – Salmo 80, 10-11ab. 12-13. 14-15.
No tendrás otro Dios fuera de mí,
ni adorarás a dioses extranjeros.
Pues yo, el Señor, soy el Dios tuyo,
el que te sacó de Egipto, tu destierro.
Israel, yo soy tu Dios: cumple mis mandatos.
Pero Israel no oyó mi voz
y mi pueblo no quiso obedecerme.
Los entregué, por eso, a sus caprichos
y los dejé vivir como quisiesen.
Israel, yo soy tu Dios: cumple mis mandatos.
¡Ojalá que mi pueblo escuchara
y cumpliera Israel con mis mandatos!
Yo, al punto, humillaría a sus enemigos
y sentirían mi mano sus contrarios.
Israel, yo soy tu Dios: cumple mis mandatos.

Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Abre, Señor, nuestros corazones,
para que aceptemos las palabras de tu Hijo.
Aleluya.
Evangelio de Hoy Viernes 13 de Febrero de 2026.
Evangelio según San Marcos 7, 31-37.
En aquel tiempo, salió Jesús de la región de Tiro y vino de nuevo, por Sidón, al mar de Galilea, atravesando la región de Decápolis. Le llevaron entonces a un hombre sordo y tartamudo, y le suplicaban que le impusiera las manos.
Él lo apartó a un lado de la gente, le metió los dedos en los oídos y le tocó la lengua con saliva. Después, mirando al cielo, suspiró y le dijo: «¡Effetá!» (que quiere decir «¡Ábrete!»). Al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y empezó a hablar sin dificultad.
Él les mandó que no lo dijeran a nadie; pero cuanto más se lo mandaba, ellos con más insistencia lo proclamaban; y todos estaban asombrados y decían: «¡Qué bien lo hace todo! Hace oír a los sordos y hablar a los mudos».

Homilía de hoy Viernes 13 de Febrero.
Homilía: La Curación del Sordomudo.
El evangelio de hoy nos presenta la curación milagrosa de un hombre sordo y tartamudo, episodio rico en simbolismo que trasciende la mera sanación física para revelarnos dimensiones profundas de la obra redentora de Cristo. Este relato constituye un signo elocuente de cómo el Señor viene a restaurar la comunicación quebrada entre Dios y la humanidad.
Jesús recorre la Decápolis, territorio mayormente gentil, manifestando que su misión salvadora no conoce fronteras. Le presentan a este hombre aquejado de una doble limitación: la sordera y el impedimento del habla. Estas dolencias no solo constituyen sufrimientos físicos, sino que simbolizan la condición espiritual del ser humano alejado de Dios: incapaz de escuchar su Palabra y de responder con alabanza.
El método que Jesús emplea resulta particularmente significativo. Lo aparta de la gente, establece un contacto personal e íntimo. Toca sus oídos y su lengua con gestos concretos, humanísimos. Eleva la mirada al cielo, suspira profundamente y pronuncia la palabra aramea: efatá, ábrete. Este suspiro manifiesta la compasión divina ante el sufrimiento humano y anticipa el gemido redentor de la cruz.
La curación es instantánea y completa. Se abren los oídos, se suelta la atadura de la lengua, y el hombre comienza a hablar correctamente. Esta transformación radical prefigura la obra del bautismo que abre nuestros oídos a la Palabra de Dios y libera nuestra lengua para proclamar su alabanza.
Aunque Jesús ordena guardar silencio, la gratitud de los testigos es incontenible. Su admiración se expresa en una fórmula que evoca la creación: todo lo ha hecho bien. Cristo, nuevo Adán, restaura la creación desfigurada por el pecado.
Que el Señor abra nuestros oídos y libere nuestra voz para anunciar sus maravillas.
Evangelio de Hoy – Agradece
Evangelio-de-hoy.com agradece infinitamente al señor nuestro Dios por la fuerza que nos da cada día para seguir adelante. También le damos gracias a De La Mano del Señor por el asesoramiento; y los invitamos a visitar Santo Rosario y Evangelio de hoy para ver el Evangelio y Homilía de Hoy en video.
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