Evangelio de Hoy Lunes 20 de Abril de 2026.
Como todos los días, hoy les traemos a ustedes la palabra del señor. Lecturas, Salmo, Aclamación, el Evangelio de Hoy Lunes 20 de Abril y la homilía diaria.
Al final del artículo encontrarán el comentario al Evangelio del día de hoy para todos aquellos que quieran leer una explicación del evangelio, y las homilías diarias.
Lunes de la III semana de Pascua- Lectio Divina 273
Lecturas Bíblicas del día de Hoy
Primera Lectura de Hoy Lunes 20 de Abril

Libro de los Hechos de los Apóstoles 6, 8-15.
En aquellos días, Esteban, lleno de gracia y de poder, realizaba grandes prodigios y signos entre la gente.
Algunos judíos de la sinagoga llamada «de los Libertos», procedentes de Cirene, Alejandría, Cilicia y Asia, se pusieron a discutir con Esteban; pero no podían refutar la sabiduría y al Espíritu con que hablaba.
Entonces sobornaron a algunos hombres para que dijeran: «Nosotros hemos oído a este hombre blasfemar contra Moisés y contra Dios».
Alborotaron al pueblo, a los ancianos y a los escribas; cayeron sobre Esteban, se apoderaron de él por sorpresa y lo llevaron ante el sanedrín. Allí presentaron testigos falsos, que dijeron: «Este hombre no deja de hablar contra el lugar santo del templo y contra la ley. Lo hemos oído decir que ese Jesús de Nazaret va a destruir el lugar santo y a cambiar las tradiciones que recibimos de Moisés».
Los miembros del sanedrín miraron a Esteban y su rostro les pareció tan imponente como el de un ángel.
Salmo Responsorial de Hoy – Salmo 118, 23-24. 26-27. 29-30.
Aunque los poderosos se burlen de mí,
yo seguiré observando fielmente tu ley.
Tus mandamientos, Señor, son mi alegría;
ellos son también mis consejeros.
Dichoso el que cumple en la voluntad del Señor. Aleluya.
Te conté mis necesidades y me escuchaste;
enséñame, Señor, tu voluntad.
Dame nueva luz para conocer tu ley
y para meditar las maravillas de tu amor.
Dichoso el que cumple en la voluntad del Señor. Aleluya.
Apártame de los caminos falsos,
y dame la gracia de cumplir tu voluntad.
He escogido el camino de la lealtad
a tu voluntad y a tus mandamientos.
Dichoso el que cumple en la voluntad del Señor. Aleluya.

Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
No sólo de pan vive el hombre,
sino también de toda palabra que sale de la boca de Dios.
Aleluya.
Evangelio de Hoy Lunes 20 de Abril de 2026.
Evangelio según San Juan 6, 22-29.
Después de la multiplicación de los panes, cuando Jesús dio de comer a cinco mil hombres, sus discípulos lo vieron caminando sobre el lago.
Al día siguiente, la multitud, que estaba en la otra orilla del lago, se dio cuenta de que allí no había más que una sola barca y de que Jesús no se había embarcado con sus discípulos, sino que éstos habían partido solos.
En eso llegaron otras barcas desde Tiberíades al lugar donde la multitud había comido el pan. Cuando la gente vio que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, se embarcaron y fueron a Cafarnaúm para buscar a Jesús.
Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron: «Maestro, ¿cuándo llegaste acá?» Jesús les contestó: «Yo les aseguro que ustedes no me andan buscando por haber visto signos, sino por haber comido de aquellos panes hasta saciarse.
No trabajen por ese alimento que se acaba, sino por el alimento que dura para la vida eterna y que les dará el Hijo del hombre; porque a éste, el Padre Dios lo ha marcado con su sello».
Ellos le dijeron: «¿Qué necesitamos para llevar a cabo las obras de Dios?» Respondió Jesús: «La obra de Dios consiste en que crean en aquel a quien él ha enviado».

Homilía de hoy Lunes 20 de Abril.
Homilía: El Trabajo por el Alimento que Perdura.
El evangelio de hoy nos presenta el diálogo entre Jesús y la multitud que lo busca después de la multiplicación de los panes. Este encuentro revela cómo Cristo purifica las intenciones de quienes lo siguen, elevando su búsqueda desde motivaciones meramente materiales hacia el verdadero hambre espiritual que solo Él puede saciar mediante el don de sí mismo.
La muchedumbre, habiendo visto el prodigio del día anterior, atraviesa el lago buscando nuevamente a Jesús. Al encontrarlo en Cafarnaúm, le preguntan cuándo llegó.
Esta pregunta revela perplejidad ante su presencia, pues no había embarcado con los discípulos ni existía otra barca disponible. Sin embargo, Cristo no satisface su curiosidad sobre el modo milagroso de su travesía.
Jesús penetra directamente en el corazón de sus motivaciones ocultas: en verdad les digo que me buscan no porque vieron signos, sino porque comieron pan hasta saciarse. Esta observación resulta desconcertante pero exacta.
La multitud no ha comprendido el significado profundo del signo realizado, que apuntaba hacia realidades espirituales superiores. Su interés permanece anclado en beneficios materiales inmediatos.
El Señor establece entonces una distinción fundamental que constituye el núcleo de su enseñanza: trabajen no por el alimento que perece, sino por el alimento que permanece para vida eterna.
Esta exhortación no desprecia las necesidades corporales legítimas ni condena el trabajo honesto para sustentarse. Sin embargo, advierte contra la absolutización de lo material que olvida las dimensiones más profundas de la existencia humana.
Existe un hambre más radical que la física: el anhelo de sentido, verdad, amor y vida plena que ningún alimento terreno puede satisfacer. Cristo viene precisamente a ofrecer ese alimento imperecedero que nutre el alma y comunica vida eterna. Este alimento es Él mismo, dado gratuitamente por amor.
Jesús precisa que este don lo dará el Hijo del Hombre, a quien el Padre ha marcado con su sello. Esta referencia al sello divino manifiesta la acreditación que Dios Padre otorga a su Hijo mediante los signos realizados y la unción del Espíritu Santo. Cristo posee autoridad única para comunicar la vida divina.
La multitud pregunta entonces qué deben hacer para realizar las obras de Dios. Esta cuestión revela disposición aparentemente generosa pero todavía anclada en lógica meritoria que busca ganar la salvación mediante esfuerzos propios.
La respuesta de Jesús simplifica radicalmente lo exigido: esta es la obra de Dios, que crean en aquel a quien Él envió. La fe constituye la única obra verdaderamente indispensable, acogida confiada del don gratuito que Dios ofrece en Cristo. No se trata de multiplicar observancias sino de creer.
Que busquemos a Cristo con intenciones puras, trabajando por el alimento que permanece eternamente.
Evangelio de Hoy – Agradece
Evangelio-de-hoy.com agradece infinitamente al señor nuestro Dios por la fuerza que nos da cada día para seguir adelante. También le damos gracias a De La Mano del Señor por el asesoramiento; y los invitamos a visitar Santo Rosario y Evangelio de hoy para ver el Evangelio y Homilía de Hoy en video.
Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.



