Evangelio de Hoy Lunes 8 de Junio de 2026.
Como todos los días, hoy les traemos a ustedes la palabra del señor. Lecturas, Salmo, Aclamación, el Evangelio de Hoy Lunes 8 de Junio y la homilía diaria.
Al final del artículo encontrarán el comentario al Evangelio del día de hoy para todos aquellos que quieran leer una explicación del evangelio, y las homilías diarias.
Lunes del X semana del Tiempo ordinario – Lectio Divina 359
Lecturas Bíblicas del día de Hoy
Primera Lectura de Hoy Lunes 8 de Junio

Primer Libro de los Reyes 17, 1-6.
Por aquel tiempo, el profeta Elías, del pueblo de Tisbé, en Galaad, le dijo al rey Ajab: «Juro por Dios, el Señor de Israel, a quien yo sirvo, que en estos años no habrá rocío ni lluvia, si yo no lo mando».
Luego, el Señor le dijo a Elías: «Vete de aquí; dirígete hacia el oriente y escóndete en el torrente de Kerit, que queda al este del Jordán. Bebe del torrente y yo les encargaré a los cuervos que te lleven de comer».
Elías hizo lo que le mandó el Señor, y se fue a vivir en el torrente de Kerit, que queda al este del Jordán. Los cuervos le llevaban pan y carne por la mañana y por la tarde, y bebía del torrente.
Salmo Responsorial de Hoy – Salmo 120, 1-2. 3-4. 5-6. 7-8.
La mirada dirijo hacia la altura
de donde ha de venirme todo auxilio.
El auxilio me viene del Señor,
que hizo el cielo y la tierra.
Siempre me cuidará el Señor.
No dejará que des un paso en falso,
pues es tu guardián y nunca duerme.
No, jamás se dormirá o descuidará
el guardián de Israel.
Siempre me cuidará el Señor.
El Señor te protege y te da sombra,
está siempre a tu lado.
No te hará daño el sol durante el día
ni la luna, de noche.
Siempre me cuidará el Señor.
Te guardará el Señor en los peligros
y cuidará tu vida;
protegerá tus ires y venires,
ahora y para siempre.
Siempre me cuidará el Señor.

Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Alégrense y salten de contento,
porque su premio será grande en los cielos.
Aleluya.
Evangelio de Hoy Lunes 8 de Junio de 2026.
Evangelio según San Mateo 5, 1-12.
En aquel tiempo, cuando Jesús vio a la muchedumbre, subió al monte y se sentó. Entonces se le acercaron sus discípulos. Enseguida comenzó a enseñarles, hablándoles así:
«Dichosos los pobres de espíritu,
porque de ellos es el Reino de los cielos.
Dichosos los que lloran,
porque serán consolados.
Y dichosos los sufridos,
porque heredarán la tierra.
Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia,
porque serán saciados.
Dichosos los misericordiosos,
porque obtendrán misericordia.
Y dichosos los limpios de corazón,
porque verán a Dios.
Dichosos los que trabajan por la paz,
porque se les llamará hijos de Dios.
Dichosos los perseguidos por causa de la justicia,
porque de ellos es el Reino de los cielos.
Serán dichosos ustedes cuando los injurien, los persigan y digan cosas falsas de ustedes por causa mía. Alégrense y salten de contento, porque su premio será grande en los cielos, puesto que de la misma manera persiguieron a los profetas que vivieron antes que ustedes».

Homilía de hoy Lunes 8 de Junio de 2026.
Homilía: Las Bienaventuranzas y el Rostro del Reino de Dios.
El evangelio que hoy contemplamos nos sitúa ante uno de los textos más luminosos, más revolucionarios y más profundamente humanos de toda la Escritura. El Sermón de la Montaña, con las Bienaventuranzas como pórtico solemne, constituye la carta magna del Reino de Dios, el manifiesto de una lógica que invierte con suavidad pero con radicalidad absoluta los criterios con los que el mundo mide el éxito, la felicidad y la grandeza.
Jesús sube al monte, se sienta y abre la boca para enseñar. Este gesto solemne evoca la figura de Moisés en el Sinaí y anuncia que quien habla no es un maestro entre otros, sino el legislador definitivo de la nueva alianza.
Las Bienaventuranzas no son consejos para optimistas ni consuelos para resignados; son la descripción del rostro de quien ha acogido el Reino de Dios en su corazón y ha dejado que esa acogida transforme radicalmente su manera de estar en el mundo.
Los pobres de espíritu, los mansos, los que lloran, los que tienen hambre y sed de justicia, los misericordiosos, los limpios de corazón, los que trabajan por la paz y los perseguidos por causa de la justicia conforman un retrato que desafía todas las categorías humanas de éxito y bienestar.
El mundo promete la felicidad a los poderosos, a los satisfechos, a los que dominan y a los que imponen sus condiciones; Cristo la proclama para los que reconocen su pobreza, los que sirven, los que sufren y los que trabajan por la justicia sin buscar reconocimiento.
La bienaventuranza no es una promesa diferida para un futuro lejano; comienza a vivirse aquí y ahora en quien acoge el Reino con corazón abierto y deja que su lógica transforme desde dentro cada relación, cada decisión y cada gesto cotidiano.
Que las Bienaventuranzas sean hoy para nosotros no solo objeto de admiración sino programa de vida, camino concreto hacia la felicidad verdadera que solo Cristo puede ofrecer y que ninguna circunstancia adversa puede arrebatar.
Evangelio de Hoy – Agradece
Evangelio-de-hoy.com agradece infinitamente al señor nuestro Dios por la fuerza que nos da cada día para seguir adelante. También le damos gracias a De La Mano del Señor por el asesoramiento; y los invitamos a visitar Santo Rosario y Evangelio de hoy para ver el Evangelio y Homilía de Hoy en video.
Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.



