Evangelio de Hoy Martes 30 de Junio de 2026.
Como todos los días, hoy les traemos a ustedes la palabra del señor. Lecturas, Salmo, Aclamación, el Evangelio de Hoy Martes 30 de Junio y la homilía diaria.
Al final del artículo encontrarán el comentario al Evangelio del día de hoy para todos aquellos que quieran leer una explicación del evangelio, y las homilías diarias.
Martes de la XIII semana del Tiempo ordinario – Lectio Divina 378
Lecturas Bíblicas del día de Hoy
Primera Lectura de Hoy 30 de Junio

Libro de Amós 3, 1-8; 4, 11-12.
Escuchen estas palabras que el Señor les dirige a ustedes, hijos de Israel, y a todo el pueblo que hizo salir de Egipto:
“Sólo a ustedes los elegí
entre todos los pueblos de la tierra,
por eso los castigaré con mayor rigor
por todos sus crímenes.
¿Acaso podrán caminar dos juntos, si no están de acuerdo?
¿Acaso no ruge el león en la selva, cuando tiene ya su presa?
¿Lanza su rugido el cachorro de león desde su cueva,
si no ha cazado nada?
¿Cae el pájaro al suelo, sin que se le haya tendido una trampa?
¿Se levanta del suelo la trampa, sin que haya atrapado algo?
¿Se toca la trompeta en la ciudad, sin que se alarme la gente?
¿Hay alguna desgracia en la ciudad, sin que el Señor la mande?
Ciertamente el Señor no hace nada
sin revelar antes su designio a sus profetas.
Pues bien, ya ha rugido el león, ¿quién no tendrá miedo?
El Señor Dios ha hablado, ¿quién no profetizará?
Los he destruido a ustedes como a Sodoma y a Gomorra;
han quedado como un tizón sacado del incendio
y no se han vuelto a mí, dice el Señor.
Por eso te voy a tratar así, Israel, y porque así te voy a tratar, prepárate, Israel, a comparecer ante tu Dios”.

Salmo Responsorial de Hoy – Salmo 5, 5-6. 7-8.
Tú no eres, Señor, un Dios al que pudiera
la maldad agradarle,
ni el malvado es tu huésped
ni ante ti puede estar el arrogante.
Enséñame, Señor, tu santidad.
Al malhechor detestas,
y destruyes, Señor, al embustero;
aborreces al hombre sanguinario
y a quien es traicionero.
Enséñame, Señor, tu santidad.
Pero yo, por tu gran misericordia,
entraré en tu casa,
y me postraré en tu templo santo
con reverencia de alma.
Enséñame, Señor, tu santidad.

Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Confío en el Señor,
mi alma espera y confía en su palabra.
Aleluya.
Evangelio de Hoy Martes 30 de Junio de 2026.
Evangelio según San Mateo 8, 23-27.
En aquel tiempo, Jesús subió a una barca junto con sus discípulos. De pronto se levantó en el mar una tempestad tan fuerte, que las olas cubrían la barca; pero él estaba dormido. Los discípulos lo despertaron, diciéndole: “Señor, ¡sálvanos, que perecemos!”
Él les respondió: “¿Por qué tienen miedo, hombres de poca fe?” Entonces se levantó, dio una orden terminante a los vientos y al mar, y sobrevino una gran calma. Y aquellos hombres, maravillados, decían: “¿Quién es éste, a quien hasta los vientos y el mar obedecen?”.
Homilía de hoy Martes 30 de Junio de 2026.
Homilía: La Tempestad Calmada y la Fe que Vence al Miedo.
El evangelio que hoy contemplamos nos sitúa en medio del lago de Galilea, en una barca sacudida por la tormenta, con unos discípulos aterrados y un Maestro que duerme con una serenidad que solo puede nacer de quien descansa en la certeza absoluta del amor del Padre.
Esta escena, narrada con una vivacidad y una concisión que son marca característica de Mateo, trasciende su realidad histórica concreta para convertirse en imagen perenne de la condición de la Iglesia y de cada creyente en medio de las tempestades de la existencia.
La barca que surca el lago cargada de discípulos es uno de los símbolos más antiguos y más ricos de la tradición cristiana para designar a la Iglesia peregrina en la historia. Las aguas agitadas, los vientos contrarios y las olas que amenazan con engullir la embarcación son imágenes elocuentes de las pruebas, las persecuciones y las crisis que la comunidad de los creyentes ha debido afrontar en cada época.
Y Jesús que duerme en la popa no es la imagen de un Dios indiferente, sino la del Señor que confía plenamente en el Padre incluso en medio de la tormenta. El grito de los discípulos, cargado de miedo y de reproche simultáneo, refleja con una honestidad conmovedora la fragilidad de nuestra fe en los momentos de prueba.
Cuántas veces también nosotros experimentamos la tentación de pensar que Dios duerme, que no ve, que no interviene, que nos ha abandonado a merced de fuerzas que nos superan. La pregunta de Jesús sobre la pequeñez de su fe no es un reproche cruel sino una invitación a crecer.
La calma repentina que sigue a su palabra de autoridad sobre el viento y el mar nos revela que el Señor no es ajeno a nuestra tormenta; interviene en el momento oportuno con una soberanía que estremece y que suscita en los discípulos una pregunta que sigue resonando en el corazón de toda la humanidad.
Que este evangelio renueve en nosotros la confianza de saber que Cristo viaja en nuestra misma barca y que su presencia es más poderosa que cualquier tormenta que la vida pueda desencadenar.
Evangelio de Hoy – Agradece
Evangelio-de-hoy.com agradece infinitamente al señor nuestro Dios por la fuerza que nos da cada día para seguir adelante. También le damos gracias a De La Mano del Señor por el asesoramiento; y los invitamos a visitar Santo Rosario y Evangelio de hoy para ver el Evangelio y Homilía de Hoy en video.
Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.



