Evangelio de Hoy Lunes 27 de Abril de 2026.

Como todos los días, hoy les traemos a ustedes la palabra del señor. Lecturas, Salmo, Aclamación, el Evangelio de Hoy Lunes 27 de Abril y la homilía diaria.

Al final del artículo encontrarán el comentario al Evangelio del día de hoy para todos aquellos que quieran leer una explicación del evangelio, y las homilías diarias.

Lunes de la IV semana de Pascua – Lectio Divina 279

Lecturas Bíblicas del día de Hoy

Primera Lectura de Hoy Lunes 27 de Abril

Libro de los Hechos de los Apóstoles  11, 1-18.

En aquellos días, los apóstoles y los hermanos que vivían en Judea se enteraron de que también los paganos habían recibido la palabra de Dios. Cuando Pedro regresó a Jerusalén, los circuncidados le hicieron reproches, diciendo: “Has entrado en la casa de unos incircuncisos y has comido con ellos”.

Entonces Pedro les contó desde el principio lo que le había pasado: “Estaba yo en la ciudad de Jafa, en oración, cuando tuve una visión y vi algo semejante a un gran mantel, que sostenido por las cuatro puntas, bajaba del cielo hasta donde yo me encontraba.

Miré con atención aquella cosa y descubrí que había en ella toda clase de cuadrúpedos, fieras, reptiles y aves. Oí luego una voz que me decía: ‘Levántate, Pedro. Mata el animal que quieras y come’. Pero yo le respondí: ‘Ni pensarlo, Señor. Jamás he comido nada profano o impuro’.

La voz del cielo me habló de nuevo: ‘No tengas tú por impuro lo que Dios ha hecho puro’. Esto se repitió tres veces y luego todo fue recogido hacia el cielo.

En aquel instante, se presentaron en la casa donde yo estaba tres hombres, que venían de Cesarea, con un recado para mí. El Espíritu me dijo entonces que me fuera con ellos sin dudar. También fueron conmigo estos seis hermanos y todos entramos en casa de aquel hombre. Él nos contó cómo había visto de pie, ante él, a un ángel que le dijo: ‘Manda a buscar en Jafa a Simón, llamado Pedro.

Lo que él te diga, te traerá la salvación a ti y a toda tu familia’. En cuanto empecé a hablar, el Espíritu Santo descendió sobre ellos, como había descendido al principio sobre nosotros. Entonces me acordé de lo que había dicho el Señor: ‘Juan bautizó con agua; pero ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo’.

Por lo tanto, si Dios les ha dado a ellos el mismo don que a nosotros, por haber creído en el Señor Jesús, ¿quién soy yo para oponerme a Dios?”

Con esto se apaciguaron y alabaron a Dios, diciendo: “Por lo visto, también a los paganos les ha concedido Dios la conversión que lleva a la vida”.


Salmo Responsorial de Hoy Salmos 41, 2-3; 42, 3.4.

Como el venado busca
el agua de los ríos,
así, cansada, mi alma
te busca a ti, Dios mío.
Estoy sediento del Dios que de la vida. Aleluya.

Del Dios que da la vida
está mi ser sediento.
¿Cuándo será posible
ver de nuevo su templo?
Estoy sediento del Dios que de la vida. Aleluya.

Envíame, Señor, tu luz y tu verdad;
que ellas se conviertan en mi guía
y hasta tu monte santo me conduzcan,
allí donde tú habitas.
Estoy sediento del Dios que de la vida. Aleluya.

Al altar del Señor me acercaré,
al Dios que es mi alegría,
y a mi Dios, el Señor, le daré gracias
al compás de la citara.
Estoy sediento del Dios que de la vida. Aleluya.



Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Yo soy el buen pastor, dice el Señor;
yo conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí.
Aleluya.


Evangelio de Hoy Lunes 27 de Abril de 2026.

Evangelio según San Juan 10, 11-18.

En aquel tiempo, Jesús dijo a los fariseos: “Yo soy el buen pastor. El buen pastor da la vida por sus ovejas. En cambio, el asalariado, el que no es el pastor ni el dueño de las ovejas, cuando ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye; el lobo se arroja sobre ellas y las dispersa, porque a un asalariado no le importan las ovejas.

Yo soy el buen pastor, porque conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí, así como el Padre me conoce a mí y yo conozco al Padre. Yo doy la vida por mis ovejas. Tengo además otras ovejas que no son de este redil y es necesario que las traiga también a ellas; escucharán mi voz y habrá un solo rebaño y un solo pastor.

El Padre me ama porque doy mi vida para volverla a tomar. Nadie me la quita; yo la doy porque quiero. Tengo poder para darla y lo tengo también para volverla a tomar. Éste es el mandato que he recibido de mi Padre’’.


Homilía de hoy Lunes 27 de Abril de 2026.

Homilía: El Buen Pastor que Da la Vida por sus Ovejas.

El evangelio de hoy continúa la revelación de Cristo como Buen Pastor, profundizando en el amor supremo que lo impulsa a entregar voluntariamente su vida por la salvación del rebaño. Este pasaje constituye una de las autoproclamaciones más conmovedoras de nuestro Señor, donde manifiesta la gratuidad absoluta de su sacrificio redentor y la universalidad de su misión que trasciende los límites del pueblo elegido.

Jesús proclama solemnemente: Yo soy el buen pastor. El buen pastor da la vida por sus ovejas. Esta afirmación define la esencia misma del pastoreo auténtico: no se trata de dominio interesado sino de entrega amorosa hasta el sacrificio supremo. Cristo no retiene celosamente su vida sino que la ofrece libremente para rescatar a quienes ama.

El contraste con el asalariado resulta demoledor. Quien no es pastor ni dueño de las ovejas, al ver venir al lobo, las abandona y huye. El asalariado trabaja por salario, no por amor al rebaño. Cuando surge el peligro, privilegia su seguridad personal abandonando las ovejas a su suerte. El lobo arrebata y dispersa el rebaño mientras el mercenario contempla indiferente desde lejos.

Cristo reitera su identidad: Yo soy el buen pastor. Conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí, como el Padre me conoce y yo conozco al Padre. Esta comparación extraordinaria eleva el conocimiento mutuo entre pastor y ovejas al nivel del conocimiento que existe entre Padre e Hijo en el seno de la Trinidad. No se trata de información superficial sino de comunión íntima, personal, transformadora.

Jesús añade nuevamente: yo doy mi vida por las ovejas. Esta reiteración subraya que el sacrificio pascual no constituye accidente trágico sino decisión libre motivada por amor incondicional. Nadie arrebata la vida a Cristo; Él la entrega voluntariamente cumpliendo la voluntad del Padre.

El Señor revela entonces la dimensión universal de su misión: tengo otras ovejas que no son de este redil; también a ellas debo conducirlas. Escucharán mi voz y habrá un solo rebaño y un solo pastor. Esta profecía anuncia la incorporación de los gentiles al pueblo de Dios. La salvación no permanecerá confinada a Israel sino que alcanzará a toda la humanidad, constituyendo un único rebaño universal bajo el único pastor verdadero.

Cristo explica finalmente el fundamento del amor del Padre hacia Él: por eso me ama el Padre, porque doy mi vida para tomarla de nuevo. Nadie me la quita, sino que yo la doy libremente. Esta declaración subraya la libertad soberana con que Cristo afronta la pasión. Posee poder para entregar su vida y poder para recuperarla, cumpliendo fielmente el mandato recibido del Padre.

Que reconozcamos agradecidos el amor del Buen Pastor que entregó su vida por nuestra salvación.


Evangelio de Hoy – Agradece

Evangelio-de-hoy.com agradece infinitamente al señor nuestro Dios por la fuerza que nos da cada día para seguir adelante. También le damos gracias a De La Mano del Señor por el asesoramiento; y los invitamos a visitar Santo Rosario y Evangelio de hoy para ver el Evangelio y Homilía de Hoy en video.

Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.