Evangelio de Hoy Viernes 27 de Marzo de 2026.
Como todos los días, hoy les traemos a ustedes la palabra del señor. Lecturas, Salmo, Aclamación, el Evangelio de Hoy Viernes 27 de Marzo y la homilía diaria.
Al final del artículo encontrarán el comentario al Evangelio del día de hoy para todos aquellos que quieran leer una explicación del evangelio, y las homilías diarias.
Viernes de la V semana de Cuaresma – Lectio Divina 255
Lecturas Bíblicas del día de Hoy
Primera Lectura de Hoy 27 de Marzo
Libro de Jeremías 20, 10-13.
En aquel tiempo, dijo Jeremías:
“Yo oía el cuchicheo de la gente que decía:
‘Denunciemos a Jeremías,
Denunciemos al profeta del terror’.
Todos los que eran mis amigos espiaban mis pasos,
esperaban que tropezara y me cayera, diciendo:
‘Si se tropieza y se cae, lo venceremos
y podremos vengarnos de él’.
Pero el Señor, guerrero poderoso, está a mi lado;
por eso mis perseguidores caerán por tierra
y no podrán conmigo;
quedarán avergonzados de su fracaso
y su ignominia será eterna e inolvidable.
Señor de los ejércitos, que pones a prueba al justo
y conoces lo más profundo de los corazones,
haz que yo vea tu venganza contra ellos,
porque a ti he encomendado mi causa.
Canten y alaben al Señor,
porque él ha salvado la vida de su pobre
de la mano de los malvados’’.
Salmo Responsorial de Hoy – Salmo 17, 2-3a. 3bc-4. 5-6. 7.
Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza;
el Dios que me protege y me libera.
Sálvame, Señor, en el peligro.
Tu eres mi refugio,
mi salvación, mi escudo, mi castillo.
Cuando invoqué al Señor de mi esperanza
al punto me libró de mi enemigo.
Sálvame, Señor, en el peligro.
Olas mortales me cercaban,
torrentes destructores me envolvían;
me alcanzaban las redes del abismo
y me ataban los lazos de la muerte.
Sálvame, Señor, en el peligro.
En el peligro invoqué al Señor,
en mi angustia le grité a mi Dios;
desde su templo, él escuchó mi voz,
y mi grito llegó a sus oídos.
Sálvame, Señor, en el peligro.
Aclamación antes del Evangelio
Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Tus palabras, Señor, son espíritu y vida.
Tú tienes palabras de vida eterna.
Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Evangelio de Hoy Viernes 27 de Marzo de 2026.
Evangelio según San Juan 10, 31-42.
En aquel tiempo, cuando Jesús terminó de hablar, los judíos cogieron piedras para apedrearlo. Jesús les dijo: “He realizado ante ustedes muchas obras buenas de parte del Padre, ¿por cuál de ellas me quieren apedrear?”
Le contestaron los judíos: “No te queremos apedrear por ninguna obra buena, sino por blasfemo, porque tú, no siendo más que un hombre, pretendes ser Dios”. Jesús les replicó: “¿No está escrito en su ley: Yo les he dicho: Ustedes son dioses?
Ahora bien, si ahí se llama dioses a quienes fue dirigida la palabra de Dios (y la Escritura no puede equivocarse), ¿cómo es que a mí, a quien el Padre consagró y envió al mundo, me llaman blasfemo porque he dicho: ‘Soy Hijo de Dios’? Si no hago las obras de mi Padre, no me crean.
Pero si las hago, aunque no me crean a mí, crean a las obras, para que puedan comprender que el Padre está en mí y yo en el Padre”. Trataron entonces de apoderarse de él, pero se les escapó de las manos.
Luego regresó Jesús al otro lado del Jordán, al lugar donde Juan había bautizado en un principio y se quedó allí. Muchos acudieron a él y decían: “Juan no hizo ningún signo; pero todo lo que Juan decía de éste, era verdad”. Y muchos creyeron en él allí.

Homilía de hoy Viernes 27 de Marzo de 2026.
Homilía: Las Obras del Padre y la Unidad con Dios.
El evangelio de hoy nos presenta la continuación del enfrentamiento entre Jesús y las autoridades judías que intentan lapidarlo por considerar blasfemas sus afirmaciones sobre su relación única con el Padre. Este diálogo revela cómo Cristo fundamenta sus pretensiones divinas no solamente en palabras sino en obras concretas que manifiestan su unión sustancial con Dios.
Los judíos toman piedras para apedrearlo, considerando intolerable su autoproclamación divina. Jesús responde con serenidad desconcertante: les he mostrado muchas obras buenas que proceden del Padre, ¿por cuál de ellas me apedrean?
Esta pregunta desplaza el debate desde las palabras hacia los hechos verificables. Las obras de misericordia, sanación y liberación que ha realizado testimonian objetivamente su procedencia divina.
La respuesta de los judíos es reveladora: no te apedreamos por ninguna obra buena, sino por blasfemia, porque siendo hombre te haces Dios. Esta acusación capta perfectamente el núcleo del escándalo: Cristo, aparentemente simple hombre de Nazaret, reclama igualdad con Dios, afirmación que constituye blasfemia capital si no fuera verdadera.
Jesús responde citando un texto de la Escritura donde Dios llama dioses a quienes recibieron su palabra. Si incluso los jueces israelitas fueron llamados metafóricamente dioses por participar de la autoridad divina, cuánto más puede llamarse Hijo de Dios aquel a quien el Padre consagró y envió al mundo.
Cristo concluye con un argumento definitivo: si no realizo las obras de mi Padre, no me crean; pero si las realizo, aunque no me crean a mí, crean en las obras. Las acciones extraordinarias que ha realizado constituyen credenciales irrefutables de su misión divina. Quien examina honestamente estos signos debe reconocer que proceden del poder de Dios.
La afirmación final reafirma su unidad con el Padre: el Padre está en mí y yo en el Padre. Esta mutua inhabitación expresa comunión perfecta que trasciende toda relación meramente funcional.
Que estas palabras fortalezcan nuestra fe en Cristo, verdadero Dios y verdadero hombre.
Evangelio de Hoy – Agradece
Evangelio-de-hoy.com agradece infinitamente al señor nuestro Dios por la fuerza que nos da cada día para seguir adelante. También le damos gracias a De La Mano del Señor por el asesoramiento; y los invitamos a visitar Santo Rosario y Evangelio de hoy para ver el Evangelio y Homilía de Hoy en video.
Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.



