Evangelio de Hoy Sábado 25 de Abril de 2026.
Como todos los días, hoy les traemos a ustedes la palabra del señor. Lecturas, Salmo, Aclamación, el Evangelio de Hoy Sábado 25 de Abril y la homilía diaria.
Al final del artículo encontrarán el comentario al Evangelio del día de hoy para todos aquellos que quieran leer una explicación del evangelio, y las homilías diarias.
Fiesta de San Marcos, evangelista – Lectio Divina 555
Lecturas Bíblicas del día de Hoy
Primera Lectura de Hoy 25 de Abril
Primera Carta de San Pedro 5, 5-14.
Queridos hermanos: Que en su trato mutuo la humildad esté siempre presente, pues Dios es enemigo de los soberbios, y en cambio, a los humildes les concede su gracia. Humíllense, pues, ante la mano poderosa de Dios, para que él los levante y encumbre en el momento oportuno. Dejen en sus manos todas sus preocupaciones, pues él cuida de ustedes.
Estén alerta y no se dejen sorprender, porque su enemigo, el diablo, como un león rugiente, anda buscando a quien devorar. Resístanle con la firmeza de la fe, sabiendo que sus hermanos, dispersos por el mundo, soportan los mismos sufrimientos que ustedes.
Dios, que es la fuente de todos los bienes, nos ha llamado a participar de su gloria eterna en unión con Cristo, y después de estos sufrimientos tan breves, los restaurará a ustedes, los afianzará, fortalecerá y hará inconmovibles. Suyos son la gloria y el poder para siempre. Amén.
Por medio de Silvano, a quien considero hermano digno de toda confianza, les he escrito esta breve carta para que sepan cuál es la verdadera gracia de Dios y animarlos a permanecer firmes en ella.
Los saluda la comunidad de Babilonia, a la que Dios ha elegido, lo mismo que a ustedes. También los saluda mi hijo Marcos. Salúdense los unos a los otros con el beso fraterno. Les deseo la paz a todos ustedes, los que son de Cristo.

Salmo Responsorial de Hoy – Salmo 88, 2-3. 6-7. 16-17.
Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor
y daré a conocer que su fidelidad es eterna,
pues el Señor ha dicho: “Mi amor es para siempre
y mi lealtad, más firme que los cielos”.
Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor. Aleluya.
El cielo, Señor, proclama tus maravillas,
y tu lealtad, la asamblea de los santos.
¿Quién se compara a Dios sobre las nubes?
¿Quién es como el Señor entre los dioses?
Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor. Aleluya.
Señor, feliz el pueblo que te alaba
y que a tu luz camina,
que en tu nombre se alegra a todas horas
y al que llena de orgullo tu justicia.
Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor. Aleluya.

Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Nosotros predicamos a Cristo crucificado,
que es la fuerza y la sabiduría de Dios.
Aleluya.
Evangelio de Hoy Sábado 25 de Abril de 2026.
Evangelio según San Marcos 16, 15-20.
En aquel tiempo, se apareció Jesús a los Once y les dijo: “Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio a toda creatura. El que crea y se bautice, se salvará; el que se resista a creer, será condenado.
Éstos son los milagros que acompañarán a los que hayan creído: arrojarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos, y si beben un veneno mortal, no les hará daño; impondrán las manos a los enfermos y éstos quedarán sanos”.
El Señor Jesús, después de hablarles, subió al cielo y está sentado a la derecha de Dios. Ellos fueron y proclamaron el Evangelio por todas partes, y el Señor actuaba con ellos y confirmaba su predicación con los milagros que hacían.

Homilía de hoy Sábado 25 de Abril de 2026.
Homilía: El Mandato Misionero y la Ascensión del Señor.
El evangelio de hoy nos presenta las últimas palabras de Cristo resucitado a sus apóstoles antes de su ascensión gloriosa al cielo. Este pasaje contiene el mandato misionero universal que fundamenta la existencia misma de la Iglesia y revela cómo el Señor glorificado continúa operando mediante sus discípulos hasta el fin de los tiempos, confirmando la predicación apostólica con signos prodigiosos.
Jesús se aparece a los Once y les confía la misión suprema: vayan por todo el mundo y proclamen el Evangelio a toda criatura. Este mandato trasciende las fronteras de Israel para abarcar la humanidad entera sin excepción. La salvación ofrecida en Cristo posee dimensión verdaderamente universal, destinada a alcanzar todos los pueblos, culturas y épocas hasta la consumación de los tiempos.
La responsabilidad confiada a los apóstoles resulta inmensa: llevar la Buena Nueva hasta los confines de la tierra. No se trata de propuesta filosófica opcional sino de anuncio salvador que interpela radicalmente a todo ser humano. El Evangelio no constituye simple enseñanza moral sino poder de Dios para salvación de quien cree.
Cristo establece entonces las consecuencias eternas de acoger o rechazar este mensaje: quien crea y sea bautizado se salvará, pero quien no crea será condenado. Esta alternativa radical subraya la gravedad de nuestra respuesta ante el Evangelio. La fe y el bautismo comunican participación en la vida divina; la incredulidad obstinada mantiene al ser humano bajo el peso del pecado que conduce a perdición eterna.
Jesús anuncia además que acompañarán signos a quienes crean: expulsarán demonios en su nombre, hablarán lenguas nuevas, tomarán serpientes, beberán veneno sin daño y sanarán enfermos mediante imposición de manos. Estos prodigios no constituyen espectáculos para satisfacer curiosidad sino credenciales divinas que autentifican la predicación apostólica y manifiestan la irrupción del Reino de Dios.
La historia de la Iglesia primitiva, narrada en los Hechos de los Apóstoles, confirma abundantemente el cumplimiento de estas promesas. Los apóstoles realizaron efectivamente curaciones milagrosas, liberaciones de posesos y otros prodigios que confirmaban su mensaje.
El evangelista concluye narrando la ascensión: el Señor Jesús, después de hablarles, fue elevado al cielo y se sentó a la derecha de Dios. Esta exaltación gloriosa consuma el misterio pascual. Cristo resucitado retorna al Padre compartiendo su gloria divina y ejerciendo señorío universal sobre toda la creación.
Sin embargo, la ascensión no significa ausencia sino presencia transformada. Los discípulos salen a predicar por todas partes, colaborando el Señor con ellos y confirmando la palabra con los signos que la acompañaban. Cristo glorioso continúa operando mediante su Iglesia hasta la consumación de los siglos.
Que acojamos con renovado fervor el mandato misionero y seamos testigos valientes del Evangelio.
Evangelio de Hoy – Agradece
Evangelio-de-hoy.com agradece infinitamente al señor nuestro Dios por la fuerza que nos da cada día para seguir adelante. También le damos gracias a De La Mano del Señor por el asesoramiento; y los invitamos a visitar Santo Rosario y Evangelio de hoy para ver el Evangelio y Homilía de Hoy en video.
Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.



