Evangelio de Hoy Viernes 21 de Agosto de 2026.
Como todos los días, hoy les traemos a ustedes la palabra del señor. Lecturas, Salmo, Aclamación, el Evangelio de Hoy Viernes 21 de Agosto y la homilía diaria.
Al final del artículo encontrarán el comentario al Evangelio del día de hoy para todos aquellos que quieran leer una explicación del evangelio, y las homilías diarias.
Memoria de San Pio X, Papa – Lectio Divina 423
Lecturas Bíblicas del día de Hoy
Primera Lectura de Hoy 21 de Agosto

Libro de Ezequiel 37, 1-14.
En aquellos días, la mano del Señor se posó sobre mí, y su espíritu me trasladó y me colocó en medio de un campo lleno de huesos. Me hizo dar vueltas en torno a ellos. Había una cantidad innumerable de huesos sobre la superficie del campo y estaban completamente secos.
Entonces el Señor me preguntó: “Hijo de hombre, ¿podrán acaso revivir estos huesos?” Yo respondí: “Señor, tú lo sabes”. El me dijo: “Habla en mi nombre a estos huesos y diles: ‘Huesos secos, escuchen la palabra del Señor. Esto dice el Señor Dios a estos huesos: He aquí que yo les infundiré el espíritu y revivirán. Les pondré nervios, haré que les brote carne, la cubriré de piel, les infundiré el espíritu y revivirán. Entonces reconocerán que yo soy el Señor’ ”.
Yo pronuncié en nombre del Señor las palabras que él me había ordenado, y mientras hablaba, se oyó un gran estrépito, se produjo un terremoto y los huesos se juntaron unos con otros.
Y vi cómo les iban saliendo nervios y carne y cómo se cubrían de piel; pero no tenían espíritu. Entonces me dijo el Señor: “Hijo de hombre, habla en mi nombre al espíritu y dile: ‘Esto dice el Señor: Ven, espíritu, desde los cuatro vientos y sopla sobre estos muertos, para que vuelvan a la vida’ ”.
Yo hablé en nombre del Señor, como él me había ordenado. Vino sobre ellos el espíritu, revivieron y se pusieron de pie. Era una multitud innumerable. El Señor me dijo: “Hijo de hombre: Estos huesos son toda la casa de Israel, que ha dicho: ‘Nuestros huesos están secos; pereció nuestra esperanza y estamos destrozados’.
Por eso, habla en mi nombre y diles: ‘Esto dice el Señor: Pueblo mío, yo mismo abriré sus sepulcros, los haré salir de ellos y los conduciré de nuevo a la tierra de Israel. Cuando abra sus sepulcros y los saque de ellos, pueblo mío, ustedes dirán que yo soy el Señor. Entonces les infundiré mi espíritu, los estableceré en su tierra y sabrán que yo, el Señor, lo dije y lo cumplí’ ”.
Salmo Responsorial de Hoy – Salmo 106, 2-3. 4-5. 6-7. 8-9.
Que lo confiesen los redimidos por el Señor,
los que él rescató de la mano del enemigo,
los que reunió de todos los países:
de norte y sur, de oriente y occidente.
Demos gracias a Dios, porque nos ama.
Andaban errantes por un desierto solitario,
no encontraban el camino de ningún poblado;
sufrían hambre y sed,
se les iba agotando la vida.
Demos gracias a Dios, porque nos ama.
Pero gritaron al Señor en su angustia,
y los arrancó de la tribulación.
Los guió por un camino derecho,
para que llegaran a un poblado.
Demos gracias a Dios, porque nos ama.
Demos gracias a Dios porque nos ama,
por las maravillas que hace con los hombres.
El calmó la sed de los sedientos,
y a los hambrientos los llenó de bienes.
Demos gracias a Dios, porque nos ama.

Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Descúbrenos, Señor, tus caminos
y guíanos con la verdad de tu doctrina.
Aleluya.
Evangelio de Hoy Viernes 21 de Agosto de 2026.
Evangelio según San Mateo 22, 34-40.
En aquel tiempo, habiéndose enterado los fariseos de que Jesús había dejado callados a los saduceos, se acercaron a él. Uno de ellos, que era doctor de la ley, le preguntó para ponerlo a prueba: “Maestro, ¿cuál es el mandamiento más grande de la ley?”
Jesús le respondió: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el más grande y el primero de los mandamientos. Y el segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. En estos dos mandamientos se fundan toda la ley y los profetas”.

Homilía de hoy Viernes 21 de Agosto de 2026.
Homilía: El Amor como Cumbre y Fundamento de toda la Ley.
El evangelio de hoy nos sitúa ante uno de los intercambios más luminosos y más decisivos de todo el ministerio público de Jesús. La pregunta de un doctor de la Ley sobre el mandamiento más importante, formulada en el contexto de una serie de intentos por parte de las autoridades religiosas de atrapar al Señor en alguna contradicción, recibe una respuesta que constituye la síntesis más perfecta y más profunda de toda la revelación bíblica y el fundamento sobre el que se edifica toda la ética cristiana.
La pregunta por el mandamiento mayor no es en sí misma una trampa evidente como las anteriores; es una cuestión que los propios maestros de Israel debatían con seriedad, conscientes de que en la multiplicidad de preceptos era necesario identificar un principio unificador que diera coherencia y jerarquía al conjunto. Jesús no elude la pregunta ni la complica innecesariamente; responde con una claridad y una profundidad que cortan de raíz toda discusión ulterior.
El amor a Dios con todo el corazón, con toda el alma y con toda la mente no es simplemente el primero de una lista ordenada de preceptos; es la actitud fundamental que da sentido, orientación y vida a todos los demás.
Cuando el amor a Dios es verdadero y total, no es una carga que se añade a la existencia desde fuera sino la fuerza interior que la transforma desde sus raíces, haciendo de cada acción, de cada relación y de cada decisión una expresión de esa entrega fundamental.
El segundo mandamiento, semejante al primero, nos revela la inseparabilidad constitutiva entre el amor a Dios y el amor al prójimo. No son dos realidades paralelas que puedan cultivarse por separado; son dos dimensiones de un único movimiento del corazón que ha sido tocado por el amor de Dios y que no puede contenerlo sin derramarlo hacia los demás.
Que este evangelio renueve en nosotros el deseo ardiente de amar a Dios con la totalidad de nuestro ser y de reconocer en cada rostro humano la presencia del hermano al que estamos llamados a amar como a nosotros mismos.
Evangelio de Hoy – Agradece
Evangelio-de-hoy.com agradece infinitamente al señor nuestro Dios por la fuerza que nos da cada día para seguir adelante. También le damos gracias a De La Mano del Señor por el asesoramiento; y los invitamos a visitar Santo Rosario y Evangelio de hoy para ver el Evangelio y Homilía de Hoy en video.
Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.



