Evangelio de Hoy Lunes 3 de Agosto de 2026.
Como todos los días, hoy les traemos a ustedes la palabra del señor. Lecturas, Salmo, Aclamación, el Evangelio de Hoy Lunes 3 de Agosto y la homilía diaria.
Al final del artículo encontrarán el comentario al Evangelio del día de hoy para todos aquellos que quieran leer una explicación del evangelio, y las homilías diarias.
Lunes de la XVIII semana del Tiempo ordinario – Lectio Divina 407/408
Lecturas Bíblicas del día de Hoy
Primera Lectura de Hoy Lunes 3 de Agosto

Libro de Jeremίas 28, 1-17.
El quinto mes del cuarto año del reinado de Sedecías, Jananías, hijo de Azur y profeta de Gabaón, le dijo a Jeremías en el templo, en presencia de los sacerdotes y de todo el pueblo: “Esto dice el Señor de los ejércitos, el Dios de Israel: ‘Voy a romper el yugo del rey de Babilonia.
Dentro de dos años haré que se devuelvan todos los objetos del templo del Señor, que el rey Nabucodonosor tomó de este lugar y se llevó a Babilonia; haré volver a Jeconías, hijo de Joaquín y rey de Judá, y a todos los desterrados de Judá que han ido a Babilonia, en cuanto yo rompa, dice el Señor, el yugo del rey Nabucodonosor’”.
Entonces el profeta Jeremías le respondió a Jananías, en presencia de los sacerdotes y de todo el pueblo que estaba en el templo del Señor: “Amén. Que así lo haga el Señor. Que el Señor confirme lo que has predicho y haga retornar de Babilonia a este lugar los objetos del templo del Señor y a todos los desterrados.
Pero, pon atención a lo que voy a decirte delante de todo el pueblo: Antes de mí y antes de ti, siempre ha habido profetas que predijeron a muchos países y a grandes reinos la guerra, el hambre y la peste. Y cuando un profeta predice la paz, sólo hasta que se cumplen sus palabras, se puede reconocer que es verdadero profeta, enviado por el Señor”.
Entonces Jananías tomó el yugo que traía Jeremías en el cuello, lo rompió y dijo delante de todo el pueblo: “Esto dice el Señor: ‘Así romperé el yugo de Nabucodonosor, rey de Babilonia, dentro de dos años y lo quitaré del cuello de todas las naciones’ ”.
Jeremías se alejó de allí. Pero un tiempo después de que Jananías había roto el yugo del cuello del profeta Jeremías, el Señor le habló a éste y le dijo: “Ve y dile a Jananías: ‘Esto dice el Señor: Has roto un yugo de madera, pero yo lo sustituiré por uno de hierro.
Porque esto dice el Señor de los ejércitos, el Dios de Israel: He puesto en el cuello de todas estas naciones un yugo de hierro, para someterlas al servicio de Nabucodonosor, rey de Babilonia, y hasta las bestias del campo lo servirán’ ”. Y Jeremías añadió: “Escucha, Jananías: No te ha enviado el Señor y tú has hecho que el pueblo crea en una mentira.
Por eso el Señor te dice: ‘Yo te borraré de la superficie de la tierra. Este año morirás, por haber incitado a la rebelión contra el Señor’ ”. Y el profeta Jananías murió aquel mismo año, en el mes séptimo.
Salmo Responsorial de Hoy – Salmo 118, 29. 43. 79. 80. 95. 102.
Apártame de los caminos falsos,
y dame la gracia de cumplir tu voluntad.
No quites de mi boca las palabras sinceras,
porque yo espero en tus mandamientos.
Enséñame, Señor, tus mandamientos.
Que se vuelvan hacia mí tus fieles,
los que hacen caso de tus preceptos.
Que sea mi corazón perfecto en tus leyes,
así no quedaré avergonzado.
Enséñame, Señor, tus mandamientos.
Los malvados me esperaban para matarme,
pero yo meditaba tus preceptos.
No me aparto de tus mandamientos,
porque tú me has instruido.
Enséñame, Señor, tus mandamientos.

Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Maestro, tú eres el Hijo de Dios,
tú eres el rey de Israel.
Aleluya.
Evangelio de Hoy Lunes 3 de Agosto de 2026.
Evangelio según San Mateo 14, 22-36.
En aquel tiempo, inmediatamente después de la multiplicación de los panes, Jesús hizo que sus discípulos subieran a la barca y se dirigieran a la otra orilla, mientras él despedía a la gente. Después de despedirla, subió al monte a solas para orar. Llegada la noche, estaba él solo allí.
Entre tanto, la barca iba ya muy lejos de la costa y las olas la sacudían, porque el viento era contrario. A la madrugada, Jesús fue hacia ellos, caminando sobre el agua. Los discípulos, al verlo andar sobre el agua, se espantaron y decían: “¡Es un fantasma!” Y daban gritos de terror. Pero Jesús les dijo enseguida: “Tranquilícense y no teman. Soy yo”.
Entonces le dijo Pedro: “Señor, si eres tú, mándame ir a ti caminando sobre el agua”. Jesús le contestó: “Ven”. Pedro bajó de la barca y comenzó a caminar sobre el agua hacia Jesús; pero al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, comenzó a hundirse y gritó: “¡Sálvame, Señor!” Inmediatamente Jesús le tendió la mano, lo sostuvo y le dijo: “Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?”
En cuanto subieron a la barca, el viento se calmó. Los que estaban en la barca se postraron ante Jesús, diciendo: “Verdaderamente tú eres el Hijo de Dios”.
Terminada la travesía, llegaron a Genesaret. Apenas lo reconocieron los habitantes de aquel lugar, pregonaron la noticia por toda la región y le trajeron a todos los enfermos. Le pedían que los dejara tocar siquiera el borde de su manto; y cuantos lo tocaron, quedaron curados.

Homilía de hoy Lunes 3 de Agosto de 2026.
Homilía: La Tormenta, la Fe y el Reconocimiento del Hijo de Dios.
El evangelio que hoy contemplamos nos sitúa de nuevo en las aguas del lago de Galilea, ese escenario recurrente en el que Marcos y Mateo sitúan algunas de las experiencias más decisivas de la fe de los discípulos.
Este episodio, sin embargo, añade a la tempestad calmada un elemento que lo enriquece con una profundidad singular: la figura de Pedro que camina sobre las aguas y la proclamación final de los discípulos que reconocen en Jesús al verdadero Hijo de Dios.
Jesús despide a la multitud y sube al monte a orar en soledad. Este gesto nos revela una vez más el ritmo interior de su vida: la misión nace de la oración, la entrega a los demás se alimenta en la intimidad con el Padre.
La barca de los discípulos, sometida a los embates del viento contrario en medio de la noche, es de nuevo la imagen de la Iglesia que peregrina por la historia entre dificultades y resistencias, frecuentemente sin percibir la presencia del Señor que la contempla desde la orilla de la eternidad.
La aparición de Jesús caminando sobre las aguas en la cuarta vigilia de la noche, es decir, en el momento de mayor oscuridad y de mayor cansancio, nos revela una de las constantes más consoladoras de la acción de Dios en la historia: llega cuando la noche es más densa y cuando las fuerzas humanas están más agotadas.
La confusión inicial de los discípulos que lo toman por un fantasma nos habla de la dificultad de reconocer al Señor cuando se presenta de maneras inesperadas y desconcertantes.
El episodio de Pedro que pide caminar sobre las aguas y comienza a hundirse cuando aparta la mirada de Cristo es una de las catequesis más vívidas y más universales sobre la naturaleza de la fe cristiana. La fe que mira a Cristo camina sobre lo imposible; la fe que desvía la mirada hacia las olas se hunde en la angustia.
Que este evangelio renueve en nosotros la determinación de mantener la mirada fija en Cristo en medio de todas las tormentas de la existencia, seguros de que su mano extendida nos sostiene siempre.
Evangelio de Hoy – Agradece
Evangelio-de-hoy.com agradece infinitamente al señor nuestro Dios por la fuerza que nos da cada día para seguir adelante. También le damos gracias a De La Mano del Señor por el asesoramiento; y los invitamos a visitar Santo Rosario y Evangelio de hoy para ver el Evangelio y Homilía de Hoy en video.
Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.



