Evangelio de Hoy Sábado 20 de Junio de 2026.

Como todos los días, hoy les traemos a ustedes la palabra del señor. Lecturas, Salmo, Aclamación, el Evangelio de Hoy Sábado 20 de Junio y la homilía diaria.

Al final del artículo encontrarán el comentario al Evangelio del día de hoy para todos aquellos que quieran leer una explicación del evangelio, y las homilías diarias.

Sábado de la XI semana del Tiempo ordinario – Lectio Divina 370

Lecturas Bíblicas del día de Hoy

Primera Lectura de Hoy 20 de Junio

Segundo Libro de Crónicas 24, 17-25.

Después de la muerte del sacerdote Yehoyadá, vinieron los jefes de Judá a postrarse ante el rey; a éste, sobornado por sus regalos, le pareció bien lo que le propusieron. Entonces abandonaron el templo del Señor, Dios de sus padres, y dieron culto a los bosques sagrados y a los ídolos.

Este pecado provocó la ira de Dios sobre Judá y Jerusalén. El Señor les envió profetas para que se arrepintieran, pero no hicieron caso a sus amonestaciones.

Entonces el espíritu de Dios inspiró a Zacarías, hijo del sacerdote Yehoyadá, para que se presentara ante el pueblo y le dijera: “Esto dice el Señor Dios: ‘¿Por qué quebrantan los preceptos de Dios? Van al fracaso. Han abandonado al Señor y él los abandonará a ustedes’ ”.

Pero el pueblo conspiró contra él y, por orden del rey, lo apedrearon en el atrio del templo. El rey Joás no tuvo en cuenta el bien que le había hecho Yehoyadá y mató a su hijo, Zacarías, quien exclamó al morir: “Que el Señor te juzgue y te pida cuentas”.

Al cabo de un año, el ejército sirio se dirigió contra Joás y penetró en Judá y en Jerusalén; mataron a todos los jefes del pueblo y enviaron todo el botín al rey de Damasco. Aunque no era muy numeroso el ejército sirio, el Señor le dio la victoria sobre el enorme ejército de los judíos, porque el pueblo había abandonado al Señor, Dios de sus padres.

Así fue como se hizo justicia contra Joás. Al retirarse los sirios, lo dejaron gravemente herido y entonces sus cortesanos conspiraron contra él para vengar al hijo del sacerdote Yehoyadá, y lo asesinaron en su cama. Lo enterraron en la ciudad de David, pero no le dieron sepultura en las tumbas de los reyes.


Salmo Responsorial de Hoy Salmo 88, 4-5. 29-30. 31-32. 33-34.

“Un juramento hice a David, mi servidor, dice el Señor,
una alianza pacté con mi elegido:
‘Consolidaré tu dinastía para siempre
y afianzaré tu trono eternamente’.
Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor.

Yo jamás le retiraré mi amor
ni violaré el juramento que le hice.
Nunca se extinguirá su descendencia
y su trono durará igual que el cielo.
Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor.

Pero, si sus hijos abandonan mi ley
y no cumplen mis mandatos,
si violan mis preceptos
y no guardan mi alianza,
castigaré con la vara sus pecados
y con el látigo sus culpas,
pero no les retiraré mi favor.
Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor.

No desmentiré mi fidelidad,
no violaré mi alianza
ni cambiaré mis promesas”.
Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor.



Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre,
para enriquecernos con su pobreza.
Aleluya.


Evangelio de Hoy Sábado 20 de Junio de 2026.

Evangelio según San Mateo 6, 24-34.

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Nadie puede servir a dos amos, porque odiará a uno y amará al otro, o bien obedecerá al primero y no hará caso al segundo. En resumen, no pueden ustedes servir a Dios y al dinero.

Por eso les digo que no se preocupen por su vida, pensando qué comerán o con qué se vestirán. ¿Acaso no vale más la vida que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Miren las aves del cielo, que ni siembran, ni cosechan, ni guardan en graneros y, sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿Acaso no valen ustedes más que ellas? ¿Quién de ustedes, a fuerza de preocuparse, puede prolongar su vida siquiera un momento?

¿Y por qué se preocupan del vestido? Miren cómo crecen los lirios del campo, que no trabajan ni hilan. Pues bien, yo les aseguro que ni Salomón, en todo el esplendor de su gloria, se vestía como uno de ellos. Y si Dios viste así a la hierba del campo, que hoy florece y mañana es echada al horno, ¿no hará mucho más por ustedes, hombres de poca fe?

No se inquieten, pues, pensando: ¿Qué comeremos o qué beberemos o con qué nos vestiremos? Los que no conocen a Dios se desviven por todas estas cosas; pero el Padre celestial ya sabe que ustedes tienen necesidad de ellas. Por consiguiente, busquen primero el Reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas se les darán por añadidura. No se preocupen por el día de mañana, porque el día de mañana traerá ya sus propias preocupaciones. A cada día le bastan sus propios problemas”.


Homilía de hoy Sábado 20 de Junio de 2026.

Homilía: la Providencia del Padre y la Libertad del Corazón No Dividido.

El evangelio que hoy contemplamos nos entrega una de las enseñanzas más liberadoras y más humanamente cercanas de todo el Sermón de la Montaña. Con una ternura que combina la firmeza del maestro con la solicitud del pastor, Jesús aborda una de las experiencias más universales y más paralizantes de la condición humana: la ansiedad ante las necesidades materiales de la existencia y la tentación de convertir su satisfacción en el horizonte absoluto de la vida.

La afirmación inicial sobre la imposibilidad de servir a dos señores establece el marco teológico desde el que debe comprenderse todo lo que sigue. El corazón humano no está diseñado para la división; su arquitectura más profunda lo orienta hacia una lealtad última y única que da coherencia y sentido a todas las demás.

Cuando las riquezas ocupan ese lugar que solo corresponde a Dios, no solo desplazan a Dios sino que se convierten en fuente de una esclavitud que promete seguridad y entrega angustia. La contemplación de las aves del cielo y los lirios del campo que Jesús propone no es una invitación a la irresponsabilidad ni un elogio de la pasividad.

Es una pedagogía de la confianza que invita al discípulo a aprender de la creación lo que la creación conoce por instinto: que existe un Padre que provee y que su providencia es digna de confianza. La naturaleza no razona sobre la providencia divina; simplemente vive de ella. El ser humano, dotado de razón y de fe, está llamado a una confianza todavía más consciente y más libre.

Buscar primero el Reino de Dios y su justicia es la clave que reordena toda la existencia desde su centro verdadero. Cuando Dios ocupa el lugar que le corresponde, todo lo demás encuentra su lugar natural sin convertirse en ídolo ni en fuente de angustia.

Que este evangelio libere hoy nuestro corazón de toda ansiedad que nos aleja de Dios y renueve en nosotros la confianza filial en la providencia amorosa del Padre que nos conoce y nos cuida.


Evangelio de Hoy – Agradece

Evangelio-de-hoy.com agradece infinitamente al señor nuestro Dios por la fuerza que nos da cada día para seguir adelante. También le damos gracias a De La Mano del Señor por el asesoramiento; y los invitamos a visitar Santo Rosario y Evangelio de hoy para ver el Evangelio y Homilía de Hoy en video.

Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.