Evangelio de Hoy Lunes 2 de Febrero de 2026.
Como todos los días, hoy les traemos a ustedes la palabra del señor. Lecturas, Salmo, Aclamación, el Evangelio de Hoy Lunes 2 de Febrero y la homilía diaria.
Al final del artículo encontrarán el comentario al Evangelio del día de hoy para todos aquellos que quieran leer una explicación del evangelio, y las homilías diarias.
Fiesta de la Presentación del Señor – Lectio Divina 524
Lecturas Bíblicas del día de Hoy
Primera Lectura de Hoy 2 de Febrero.

Libro de Malaquías 3, 1-4.
Esto dice el Señor: “He aquí que yo envío a mi mensajero. Él preparará el camino delante de mí.
De improviso entrará en el santuario el Señor, a quien ustedes buscan, el mensajero de la alianza a quien ustedes desean. Miren: Ya va entrando, dice el Señor de los ejércitos.
¿Quién podrá soportar el día de su venida? ¿Quién quedará en pie cuando aparezca? Será como fuego de fundición, como la lejía de los lavanderos. Se sentará como un fundidor que refina la plata; como a la plata y al oro, refinará a los hijos de Leví y así podrán ellos ofrecer, como es debido, las ofrendas al Señor.
Entonces agradará al Señor la ofrenda de Judá y de Jerusalén, como en los días pasados, como en los años antiguos’’.

Salmo Responsorial de Hoy – Salmo 23, 7. 8. 9. 10.
¡Puertas, ábranse de par en par;
agrándense, portones eternos,
porque va a entrar el rey de la gloria!
El Señor es el rey de la gloria.
¿Y quién es el rey de la gloria?
Es el Señor, fuerte y poderoso,
el Señor, poderoso en la batalla.
El Señor es el rey de la gloria.
¡Puertas, ábranse de par en par;
agrándense, portones eternos,
porque va a entrar el rey de la gloria!
El Señor es el rey de la gloria.
¿Y quién es el rey de la gloria?
El Señor, Dios de los ejércitos,
es el rey de la gloria.
El Señor es el rey de la gloria.
Segunda Lectura de Hoy 2 de Febrero.
Carta a los Hebreos 2, 14-18.
Hermanos: Todos los hijos de una familia tienen la misma sangre; por eso, Jesús quiso ser de nuestra misma sangre, para destruir con su muerte al diablo, que mediante la muerte, dominaba a los hombres, y para liberar a aquellos que, por temor a la muerte, vivían como esclavos toda su vida.
Pues como bien saben, Jesús no vino a ayudar a los ángeles, sino a los descendientes de Abraham; por eso tuvo que hacerse semejante a sus hermanos en todo, a fin de llegar a ser sumo sacerdote, misericordioso con ellos y fiel en las relaciones que median entre Dios y los hombres, y expiar así los pecados del pueblo. Como él mismo fue probado por medio del sufrimiento, puede ahora ayudar a los que están sometidos a la prueba.

Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Tú eres, Señor, la luz que alumbra a las naciones
y la gloria de tu pueblo, Israel.
Aleluya.
Evangelio de Hoy Lunes 2 de Febrero de 2026.
Evangelio según San Lucas 2, 22-40.
Transcurrido el tiempo de la purificación de María, según la ley de Moisés, ella y José llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley: Todo primogénito varón será consagrado al Señor, y también para ofrecer, como dice la ley, un par de tórtolas o dos pichones.
Vivía en Jerusalén un hombre llamado Simeón, varón justo y temeroso de Dios, que aguardaba el consuelo de Israel; en él moraba el Espíritu Santo, el cual le había revelado que no moriría sin haber visto antes al Mesías del Señor.
Movido por el Espíritu, fue al templo, y cuando José y María entraban con el niño Jesús para cumplir con lo prescrito por la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios, diciendo:
“Señor, ya puedes dejar morir en paz a tu siervo,
según lo que me habías prometido,
porque mis ojos han visto a tu Salvador,
al que has preparado para bien de todos los pueblos;
luz que alumbra a las naciones
y gloria de tu pueblo, Israel”.
El padre y la madre del niño estaban admirados de semejantes palabras. Simeón los bendijo, y a María, la madre de Jesús, le anunció: “Este niño ha sido puesto para ruina y resurgimiento de muchos en Israel, como signo que provocará contradicción, para que queden al descubierto los pensamientos de todos los corazones. Y a ti, una espada te atravesará el alma”.
Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Era una mujer muy anciana. De joven, había vivido siete años casada, y tenía ya ochenta y cuatro años de edad.
No se apartaba del templo ni de día ni de noche, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones. Ana se acercó en aquel momento, dando gracias a Dios y hablando del niño a todos los que aguardaban la liberación de Israel.
Y cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El niño iba creciendo y fortaleciéndose, se llenaba de sabiduría y la gracia de Dios estaba con él.
Homilía de hoy Lunes 2 de Febrero.
Homilía: La Presentación del Señor en el Templo.
El evangelio de hoy nos introduce en el misterio luminoso de la Presentación del Niño Jesús en el Templo de Jerusalén. Este acontecimiento, aparentemente sencillo en su cumplimiento de la Ley mosaica, encierra profundas revelaciones sobre la identidad de Cristo y el plan salvífico de Dios.
María y José llevan al Niño al Templo para consagrarlo al Señor, conforme prescribía la Ley para todo primogénito varón. La ofrenda humilde de un par de tórtolas o pichones manifiesta la pobreza de la Sagrada Familia, pero también su fidelidad ejemplar a las disposiciones divinas. En este acto de obediencia se prefigura toda la vida de Jesús, quien vino no para abolir la Ley sino para llevarla a su plenitud.
La figura de Simeón ilumina extraordinariamente esta escena. Este hombre justo y piadoso, movido por el Espíritu Santo, reconoce en aquel Niño al Mesías esperado. Su cántico proclama que sus ojos han visto la salvación preparada para todos los pueblos: luz para iluminar a las naciones y gloria de Israel. Cristo es presentado como Salvador universal, cuya misión trasciende toda frontera.
Sin embargo, la profecía de Simeón también revela el precio de esta salvación. El Niño será signo de contradicción, y una espada traspasará el alma de María. La redención no vendrá sin sufrimiento; el amor salvador se manifestará plenamente en la cruz.
Ana, la profetisa anciana, representa a quienes esperan con perseverancia la redención. Su testimonio incansable nos enseña que la esperanza cristiana no defrauda a quienes permanecen vigilantes.
Que este evangelio renueve nuestra gratitud por la salvación que Dios nos ha ofrecido en Cristo y fortalezca nuestra fidelidad en el camino del seguimiento.
Evangelio de Hoy – Agradece
Evangelio-de-hoy.com agradece infinitamente al señor nuestro Dios por la fuerza que nos da cada día para seguir adelante. También le damos gracias a De La Mano del Señor por el asesoramiento; y los invitamos a visitar Santo Rosario y Evangelio de hoy para ver el Evangelio y Homilía de Hoy en video.
Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.



