Evangelio de Hoy Martes 28 de Abril de 2026.

Como todos los días, hoy les traemos a ustedes la palabra del señor. Lecturas, Salmo, Aclamación, el Evangelio de Hoy Martes 28 de Abril y la homilía diaria.

Al final del artículo encontrarán el comentario al Evangelio del día de hoy para todos aquellos que quieran leer una explicación del evangelio, y las homilías diarias.

Martes de la IV semana de Pascua – Lectio Divina 280

Lecturas Bíblicas del día de Hoy

Primera Lectura de Hoy 28 de Abril

Libro de los Hechos de los Apóstoles 11, 19-26.

En aquellos días, algunos de los que se habían dispersado, huyendo de la persecución desatada después de la muerte de Esteban, llegaron hasta Fenicia, Chipre y Antioquía; pero predicaban el Evangelio solamente a los judíos.

Sin embargo, hubo entre ellos algunos chipriotas y cirenenses, que al llegar a Antioquía, comenzaron a dirigirse también a los griegos y a predicarles el Evangelio del Señor Jesús. Y como la mano del Señor estaba con ellos, muchos se convirtieron y abrazaron la fe.

Cuando llegaron estas noticias a la comunidad cristiana de Jerusalén, Bernabé fue enviado a Antioquía. Llegó Bernabé, y viendo la acción de la gracia de Dios, se alegró mucho; y como era hombre bueno, lleno del Espíritu Santo y de fe, exhortó a todos a que, firmes en su propósito, permanecieran fieles al Señor. Así se ganó para el Señor una gran muchedumbre.

Entonces Bernabé partió hacia Tarso, en busca de Saulo; y cuando lo encontró, lo llevó consigo a Antioquía. Ambos vivieron durante todo un año en esa comunidad y enseñaron a mucha gente.

Allí, en Antioquía, fue donde por primera vez los discípulos recibieron el nombre de “cristianos”.


Salmo Responsorial de Hoy Salmo 86, 1-3. 4-5. 6-7.

Jerusalén gloriosa,
el Señor ha puesto en ti su templo.
Tú eres más querida para Dios
que todos los santuarios de Israel.
Alaben al Señor todos los pueblos. Aleluya.

De ti, Jerusalén, cuidad del Señor,
se dirán maravillas.
Egipto y Babilonia adorarán al Señor;
Serán como tus hijos.
Alaben al Señor todos los pueblos. Aleluya.

Y de ti, Jerusalén, afirmarán:
“Todos los pueblos han nacido en ti
y el Altísimo es su fortaleza”.
Alaben al Señor todos los pueblos. Aleluya.

El Señor registrará en el libro de la vida
a cada pueblo, convertido en ciudadano tuyo;
y todos los pueblos te cantarán, bailando:
“Tú eres la fuente de nuestra salvación”.
Alaben al Señor todos los pueblos. Aleluya.


Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor;
yo las conozco y ellas me siguen.
Aleluya.


Evangelio de Hoy Martes 28 de Abril de 2026.

Evangelio según San Juan 10, 22-30.

Por aquellos días, se celebraba en Jerusalén la fiesta de la dedicación del templo. Era invierno. Jesús se paseaba por el templo, bajo el pórtico de Salomón. Entonces lo rodearon los judíos y le preguntaron: “¿Hasta cuándo nos vas a tener en suspenso? Si tú eres el Mesías, dínoslo claramente”.

Jesús les respondió: “Ya se lo he dicho y no me creen. Las obras que hago en nombre de mi Padre dan testimonio de mí, pero ustedes no creen, porque no son de mis ovejas. Mis ovejas escuchan mi voz; yo las conozco y ellas me siguen. Yo les doy la vida eterna y no perecerán jamás; nadie las arrebatará de mi mano. Me las ha dado mi Padre, y él es superior a todos, y nadie puede arrebatarlas de la mano del Padre. El Padre y yo somos uno”.


Homilía de hoy Martes 28 de Abril de 2026.

Homilía: Cristo y el Padre son Uno.

El evangelio de hoy nos presenta un diálogo tenso entre Jesús y las autoridades judías durante la fiesta de la Dedicación, donde Cristo proclama su unidad sustancial con el Padre. Este pasaje revela cómo la fe constituye don gratuito que permite reconocer en Jesús al Mesías prometido, mientras que la incredulidad obstinada permanece ciega incluso ante las obras portentosas que testifican su procedencia divina.

Durante la fiesta que conmemoraba la purificación del templo profanado, los judíos rodean a Jesús en el pórtico de Salomón exigiéndole: ¿hasta cuándo nos tendrás en suspenso? Si eres el Mesías, dínoslo abiertamente. Esta petición aparenta sinceridad pero oculta hostilidad. No buscan genuinamente conocer la verdad sino obtener declaración explícita que justifique acusación formal.

Cristo responde señalando que ya les ha manifestado suficientemente su identidad: se lo he dicho y no me creen. Las obras que hago en nombre de mi Padre dan testimonio de mí. Jesús no solamente proclamó verbalmente su misión mesiánica sino que la confirmó mediante signos extraordinarios: curaciones milagrosas, liberaciones de posesos, multiplicación de panes, resurrección de muertos. Estas obras proceden del poder divino y constituyen credenciales inequívocas.

Sin embargo, la incredulidad persiste. Cristo explica la raíz de este rechazo: ustedes no creen porque no son de mis ovejas. Esta afirmación no niega su responsabilidad personal sino que constata su exclusión voluntaria del rebaño. Han endurecido sus corazones resistiendo sistemáticamente la gracia que los invitaba a creer.

Jesús describe entonces la relación con quienes sí pertenecen a su rebaño: mis ovejas escuchan mi voz, yo las conozco y ellas me siguen. Esta triple característica define al verdadero discípulo: escucha dócilmente la palabra del Maestro, es conocido personalmente por Él en relación íntima, y lo sigue fielmente por el camino que señala.

Cristo pronuncia luego una promesa extraordinaria: yo les doy vida eterna y no perecerán jamás, y nadie las arrebatará de mi mano. Esta garantía absoluta consuela profundamente al creyente. Quien permanece unido a Cristo mediante la fe participa de vida divina indestructible que ninguna fuerza adversa puede aniquilar.

Jesús fundamenta esta seguridad en el poder del Padre: mi Padre, que me las dio, es más grande que todos, y nadie puede arrebatar nada de la mano del Padre. Las ovejas pertenecen simultáneamente al Hijo y al Padre, custodiadas por omnipotencia divina que ningún enemigo puede vencer.

Finalmente, Cristo proclama su unidad sustancial con el Padre: el Padre y yo somos uno. Esta declaración constituye afirmación explícita de su divinidad. No simplemente unidad moral o de voluntades sino unidad de naturaleza, comunión perfecta en el ser divino único.

Que permanezcamos fielmente en el rebaño de Cristo, escuchando su voz y confiando en su protección.


Evangelio de Hoy – Agradece

Evangelio-de-hoy.com agradece infinitamente al señor nuestro Dios por la fuerza que nos da cada día para seguir adelante. También le damos gracias a De La Mano del Señor por el asesoramiento; y los invitamos a visitar Santo Rosario y Evangelio de hoy para ver el Evangelio y Homilía de Hoy en video.

Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.

Homilia del día de hoy
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Puedes revisar nuestras Políticas de Cookies o el Aviso de Privacidad si deseas o necesitas más información