Evangelio de Hoy Viernes 7 de Agosto de 2026.

Como todos los días, hoy les traemos a ustedes la palabra del señor. Lecturas, Salmo, Aclamación, el Evangelio de Hoy Viernes 7 de Agosto y la homilía diaria.

Al final del artículo encontrarán el comentario al Evangelio del día de hoy para todos aquellos que quieran leer una explicación del evangelio, y las homilías diarias.

Viernes de la XVIII semana del Tiempo ordinario – Lectio Divina 411

Lecturas Bíblicas del día de Hoy

Primera Lectura de Hoy 7 de Agosto

Libro de Nahún 2, 1. 3; 3, 1-3. 6-7.

Ya viene por el monte
el mensajero de buenas noticias,
que anuncia la paz.
Celebra tus fiestas, Judá, y cumple tus promesas,
porque el malvado no te volverá a invadir,
pues ha sido aniquilado.

El Señor restaurará la viña de Jacob,
que es el orgullo de Israel.
Los invasores la habían devastado,
habían destruido sus sarmientos.

En cambio, ¡ay de ti, Nínive, ciudad sanguinaria,
toda llena de mentiras y despojos,
que no has cesado de robar!
Escucha el chasquido de los látigos
y el estrépito de las ruedas,
los caballos que galopan,
los carros que saltan
y la caballería que avanza.

Mira el llamear de las espadas
y el centellear de las lanzas.
Contempla la multitud de heridos
y los montones de muertos,
la interminable cantidad de cadáveres
con los que uno se tropieza.

Arrojaré inmundicias sobre ti,
te deshonraré y te expondré a la vergüenza pública.
Y todo el que te vea huirá de ti y dirá:
“Nínive está destruida”.
¿Quién tendrá compasión de ti?
¿Dónde podré encontrar alguien que te consuele?


Salmo Responsorial de Hoy Deuteronomio 32, 35cd-36ab. 39abcd. 41.

El día de su perdición se acerca
y su suerte se apresura,
porque el Señor defenderá a su pueblo
y tendrá compasión de sus siervos.
Yo doy la muerte y la vida.

Miren que sólo yo soy Dios
y no hay otro fuera de mí;
yo doy la muerte y la vida,
yo hiero y yo curo.
Yo doy la muerte y la vida.

Cuando afile el relámpago de mi espada
y tome en mis manos la justicia,
yo me vengaré del enemigo
y le daré su merecido al adversario.
Yo doy la muerte y la vida.



Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Dichosos los perseguidos por causa de la justicia,
porque de ellos es el Reino de los cielos, dice el Señor.
Aleluya.


Evangelio de Hoy Viernes 7 de Agosto de 2026.

Evangelio según San Mateo 16, 24-28.

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “El que quiera venir conmigo, que renuncie a sí mismo, que tome su cruz y me siga. Pues el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mí, la encontrará. ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero, si pierde su vida? ¿Y qué podrá dar uno a cambio para recobrarla?

Porque el Hijo del hombre ha de venir rodeado de la gloria de su Padre, en compañía de sus ángeles, y entonces dará a cada uno lo que merecen sus obras.

Yo les aseguro que algunos de los aquí presentes no morirán, sin haber visto primero llegar al Hijo del hombre como rey’’.


Homilía de hoy Viernes 7 de Agosto.

Homilía: La Cruz como Camino y la Vida que se Gana Perdiéndose.

Hoy contemplamos el Evangelio que nos sitúa ante una de las enseñanzas más exigentes y más paradójicas de todo el ministerio de Jesús. Pronunciadas inmediatamente después del primer anuncio de la Pasión y de la corrección a Pedro que pretendía apartar al Señor del camino de la cruz, estas palabras definen con una claridad que no admite interpretaciones cómodas las condiciones del seguimiento cristiano auténtico.

La triple exigencia que Jesús enuncia, negarse a sí mismo, tomar la propia cruz y seguirlo, constituye un programa de vida que no puede ser reducido a una metáfora espiritual sin vaciarlo de su contenido más real y más exigente.

Negarse a sí mismo no es una forma de automutilación psicológica ni una renuncia a la propia identidad; es la liberación del yo más superficial y más egocéntrico para dejar espacio al yo más verdadero y más profundo que solo puede nacer de la comunión con Cristo. Es el abandono de la ilusión de la autosuficiencia para descubrir que la vida más plena es siempre vida recibida y vida entregada.

Tomar la propia cruz es aceptar con libertad interior la dimensión de sufrimiento, renuncia y contradicción que toda vida cristiana auténtica implica en alguna medida.

No se trata de buscar el dolor por sí mismo ni de glorificar el sufrimiento como valor absoluto; se trata de no huir de él cuando se presenta como consecuencia inevitable de la fidelidad al evangelio y de la coherencia entre lo que se cree y lo que se vive.

La paradoja central de esta enseñanza se formula en términos que desafían toda lógica humana: quien quiere salvar su vida la perderá, y quien la pierda por Cristo la encontrará. Esta ley profunda del dinamismo cristiano revela que la plenitud de la existencia no se conquista aferrándose a ella sino entregándola.

Que este evangelio renueve en nosotros la libertad interior de quien ha comprendido que solo en la entrega generosa de la propia vida se encuentra la vida verdadera que Cristo nos ha prometido.


Evangelio de Hoy – Agradece

Evangelio-de-hoy.com agradece infinitamente al señor nuestro Dios por la fuerza que nos da cada día para seguir adelante. También le damos gracias a De La Mano del Señor por el asesoramiento; y los invitamos a visitar Santo Rosario y Evangelio de hoy para ver el Evangelio y Homilía de Hoy en video.

Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.