Evangelio de Hoy Miércoles 19 de Agosto de 2026.
Como todos los días, hoy les traemos a ustedes la palabra del señor. Lecturas, Salmo, Aclamación, el Evangelio de Hoy Miércoles 19 de Agosto y la homilía diaria.
Al final del artículo encontrarán el comentario al Evangelio del día de hoy para todos aquellos que quieran leer una explicación del evangelio, y las homilías diarias.
Miércoles de la XX Semana del Tiempo Ordinario – Lectio Divina 421
Lecturas Bíblicas del día de Hoy
Primera Lectura de Hoy Miércoles 19 de Agosto
Libro de Ezequiel 34, 1-11.
En aquellos días, el Señor me habló y me dijo: “Hijo de hombre, profetiza contra los pastores de Israel y diles: ‘Esto dice el Señor: ¡Ay de los pastores de Israel, que se apacientan a sí mismos! ¿No deben los pastores apacentar a las ovejas? Pero ustedes se toman la leche de ellas, se visten con su lana, sacrifican las ovejas mejor alimentadas y no apacientan al rebaño. No fortalecen a las ovejas débiles, no curan a las enfermas ni cuidan a las que están heridas. No hacen volver a las descarriadas ni buscan a las perdidas, sino que las dominan con crueldad y violencia.
Mis ovejas se han dispersado por falta de pastor y se han convertido en presa de todos los animales salvajes. Mi rebaño anda errante por todas partes, por los montes y las colinas; mi rebaño anda disperso por toda la superficie de la tierra y no hay nadie que se preocupe de él, nadie que lo busque’.
Por eso, pastores, escuchen la palabra del Señor: ‘Mi rebaño ha sido expuesto al pillaje y se ha convertido en presa de todos los animales salvajes por falta de pastor, pues mis pastores no se preocupan por mi rebaño; se apacientan a sí mismos y no apacientan a mi rebaño’.
Por eso, pastores, escuchen la palabra del Señor: ‘Lo juro por mi vida: Me voy a enfrentar a los pastores para reclamarles mis ovejas y destituirlos de su cargo. Los pastores ya no volverán a apacentarse a sí mismos. Les arrancaré mis ovejas de la boca y no se las volverán a comer’. Esto dice el Señor: ‘Yo mismo buscaré a mis ovejas y las cuidaré’ ”.

Salmo Responsorial de Hoy – Salmo 22, 1-3. 4. 5. 6.
El Señor es mi pastor, nada me falta;
en verdes praderas me hace reposar
y hacia fuentes tranquilas me conduce
para reparar mis fuerzas.
El Señor es mi pastor, nada me faltará.
Por ser un Dios fiel a sus promesas,
me guía por el sendero recto;
así, aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú estás conmigo.
Tu vara y tu cayado me dan seguridad.
El Señor es mi pastor, nada me faltará.
Tú mismo me preparas la mesa,
a despecho de mis adversarios;
me unges la cabeza con perfume,
y llenas mi copa hasta los bordes.
El Señor es mi pastor, nada me faltará.
Tu bondad y tu misericordia me acompañarán
todos los días de mi vida,
y viviré en la casa del Señor
por años sin término.
El Señor es mi pastor, nada me faltará.

Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
La palabra de Dios es viva y eficaz
y descubre los pensamientos e intenciones del corazón.
Aleluya.
Evangelio de Hoy Miércoles 19 de Agosto de 2026.
Evangelio según San Mateo 20, 1-16.
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos esta parábola: «El Reino de los cielos es semejante a un propietario que, al amanecer, salió a contratar trabajadores para su viña. Después de quedar con ellos en pagarles un denario por día, los mandó a su viña.
Salió otra vez a media mañana, vio a unos que estaban ociosos en la plaza y les dijo: ‘Vayan también ustedes a mi viña y les pagaré lo que sea justo’. Salió de nuevo a medio día y a media tarde e hizo lo mismo.
Por último, salió también al caer la tarde y encontró todavía a otros que estaban en la plaza y les dijo: ‘¿Por qué han estado aquí todo el día sin trabajar?’ Ellos le respondieron: ‘Porque nadie nos ha contratado’. El les dijo: ‘Vayan también ustedes a mi viña’.
Al atardecer, el dueño de la viña le dijo a su administrador: ‘Llama a los trabajadores y págales su jornal, comenzando por los últimos hasta que llegues a los primeros’. Se acercaron, pues, los que habían llegado al caer la tarde y recibieron un denario cada uno.
Cuando les llegó su turno a los primeros, creyeron que recibirían más; pero también ellos recibieron un denario cada uno. Al recibirlo, comenzaron a reclamarle al propietario, diciéndole: ‘Esos que llegaron al último sólo trabajaron una hora, y sin embargo, les pagas lo mismo que a nosotros, que soportamos el peso del día y del calor’.
Pero él respondió a uno de ellos: ‘Amigo, yo no te hago ninguna injusticia. ¿Acaso no quedamos en que te pagaría un denario? Toma, pues, lo tuyo y vete. Yo quiero darle al que llegó al último lo mismo que a ti. ¿Qué no puedo hacer con lo mío lo que yo quiero? ¿O vas a tenerme rencor porque yo soy bueno?’
De igual manera, los últimos serán los primeros, y los primeros, los últimos».

Homilía de hoy Miércoles 19 de Agosto de 2026.
Homilía: La Parábola de los Obreros de la Viña y la Lógica Desbordante de la Gracia.
El evangelio de hoy nos sitúa ante una de las parábolas más desconcertantes y más reveladoramente divinas de todo el evangelio de Mateo.
La historia de los obreros contratados a distintas horas del día y remunerados todos con el mismo salario desafía de tal manera nuestra intuición natural de justicia que nos obliga a preguntarnos si hemos comprendido verdaderamente la lógica del Reino de Dios o si seguimos proyectando sobre Él nuestros propios criterios de mérito y de recompensa.
El dueño de la viña que sale repetidamente a contratar trabajadores, desde la primera hora de la mañana hasta la última de la tarde, es la imagen de un Dios que no cesa de buscar a sus hijos y de ofrecerles la posibilidad de participar en su obra.
Esta búsqueda incansable revela un amor que no calcula el rendimiento posible sino que se mueve por la lógica de la inclusión total. Nadie debe quedar sin ser llamado; nadie debe permanecer en la plaza de la inactividad y del sinsentido cuando hay una viña que espera ser trabajada.
La protesta de los obreros de la primera hora ante la igualdad de la paga es comprensible desde una perspectiva puramente humana y contractual. Han trabajado más, han soportado el peso del día y el calor, y sienten que la igualdad del salario es una injusticia que no reconoce su mayor esfuerzo.
Sin embargo, la respuesta del dueño desmonta con suavidad pero con firmeza esta lógica: no les ha quitado nada de lo acordado; simplemente ha elegido ser generoso con los demás más allá de lo que la estricta justicia exigiría.
La pregunta final, ¿o es que no tengo derecho a hacer lo que quiero con lo mío?, nos sitúa ante el misterio de la gratuidad divina que no puede ser reducida a ningún sistema de mérito humano.
Que este evangelio cure en nosotros toda envidia espiritual y renueve la gratitud por una gracia que nos ha sido dada no porque la merezcamos sino porque Dios es infinitamente generoso.
Evangelio de Hoy – Agradece
Evangelio-de-hoy.com agradece infinitamente al señor nuestro Dios por la fuerza que nos da cada día para seguir adelante. También le damos gracias a De La Mano del Señor por el asesoramiento; y los invitamos a visitar Santo Rosario y Evangelio de hoy para ver el Evangelio y Homilía de Hoy en video.
Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.



