Evangelio de Hoy Miércoles 9 de Septiembre de 2026

Como todos los días, hoy les traemos a ustedes la palabra del señor. Lecturas, Salmo, Aclamación, el Evangelio de Hoy Miércoles 9 de Septiembre y la homilía diaria.

Al final del artículo encontrarán el comentario al Evangelio del día de hoy para todos aquellos que quieran leer una explicación del evangelio, y las homilías diarias.

Memoria de San Pedro Claver, presbítero. – Lectio Divina 439

Lecturas Bíblicas del día de Hoy

Primera Lectura de Hoy Miércoles 9 de Septiembre

Primera Carta de San Pablo a los Corintios 7, 25-31.

Queridos hermanos: En cuanto a los jóvenes no casados, no he recibido ningún mandamiento del Señor; pero les voy a dar un consejo, pues por la misericordia del Señor, soy digno de confianza.

Yo opino que, en vista de las dificultades de esta vida, lo que conviene es que cada uno se quede como está. ¿Estás casado? No te separes de tu esposa. ¿Eres soltero? No te cases; pero si te casas, no haces mal, y si una joven se casa, tampoco hace mal. Sin embargo, los que se casan sufren en esta vida muchas tribulaciones, que yo quisiera evitarles.

Hermanos, les quiero decir una cosa: la vida es corta. Por lo tanto, conviene que los casados vivan como si no lo estuvieran; los que sufren, como si no sufrieran; los que están alegres, como si no se alegraran; los que compran, como si no compraran; los que disfrutan del mundo, como si no disfrutaran de él; porque este mundo que vemos es pasajero.


Salmo Responsorial de Hoy Salmo 44, 11-12. 14-15. 16-17.

Escucha, hija, mira y pon atención:
olvida tu pueblo y la casa paterna;
el rey está prendado de tu belleza;
ríndele homenaje, porque él es tu señor.
El rey está prendado de tu belleza.

Con todos los honores entra la princesa,
vestida de oro y de brocados,
y es conducida hasta el rey;
un cortejo de doncellas la acompaña.
El rey está prendado de tu belleza.

Entre alegría y regocijo
van entrando en el palacio real.
A cambio de tus padres, tendrás hijos,
que nombrarás príncipes por toda la tierra.
El rey está prendado de tu belleza.


Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Alégrense ese día y salten de gozo,
porque su recompensa será grande en el cielo.
Aleluya.


Evangelio de Hoy Miércoles 9 de Septiembre de 2026

Evangelio según San Lucas 6, 20-26.

En aquel tiempo, mirando Jesús a sus discípulos, les dijo:
«Dichosos ustedes los pobres,
porque de ustedes es el Reino de Dios.
Dichosos ustedes los que ahora tienen hambre,
porque serán saciados.
Dichosos ustedes los que lloran ahora,
porque al fin reirán.

Serán ustedes dichosos cuando los hombres los aborrezcan y los expulsen de entre ellos, y cuando los insulten y maldigan por causa del Hijo del hombre. Alégrense ese día y salten de gozo, porque su recompensa será grande en el cielo. Pues así trataron sus padres a los profetas.

Pero, ¡ay de ustedes, los ricos,
porque ya tienen ahora su consuelo!
¡Ay de ustedes, los que se hartan ahora,
porque después tendrán hambre!
¡Ay de ustedes, los que ríen ahora,
porque llorarán de pena!
¡Ay de ustedes, cuando todo el mundo los alabe,
porque de ese modo trataron sus padres a los falsos profetas!»


Homilía de hoy Miércoles 9 de Septiembre de 2026

Homilía: Las Bienaventuranzas y los Ayes: la Inversión del Reino.

El evangelio que hoy contemplamos nos sitúa ante las Bienaventuranzas del evangelio de Lucas, conocidas como el Sermón de la Llanura, y nos ofrece una versión de este texto fundacional que se distingue de la de Mateo por su concreción más directa y por la presencia de los ayes que funcionan como contrapunto dramático y necesario de las bienaventuranzas. Este conjunto constituye uno de los textos más revolucionarios y más desconcertantes de toda la predicación cristiana.

Las bienaventuranzas lucanas se dirigen a los pobres, a los hambrientos, a los que lloran y a los que son odiados y excluidos con una concreción que no deja espacio a la espiritualización evasiva. Lucas no dice pobres de espíritu sino simplemente pobres; no dice hambrientos de justicia sino simplemente hambrientos.

Esta inmediatez nos recuerda que el Reino de Dios no es indiferente a la miseria material ni a la exclusión social; irrumpe precisamente en esos espacios de pobreza y de dolor como promesa de inversión radical de todas las situaciones que el pecado humano ha generado en la historia.

Sin embargo, sería un empobrecimiento leer estas bienaventuranzas como una simple promesa de compensación futura para quienes sufren en el presente. La novedad del Reino no es simplemente que los de abajo subirán y los de arriba bajarán; es que la lógica misma del poder, del tener y del placer como fuentes de plenitud y de identidad queda radicalmente cuestionada por la presencia de un Dios que se ha revelado en la pobreza, en el hambre y en las lágrimas del Calvario.

Los ayes que siguen a las bienaventuranzas no son maldiciones sino advertencias pastorales llenas de una solicitud que estremece. Quien ha encontrado su plenitud en las riquezas, en la saciedad y en la aprobación humana corre el riesgo de no tener espacio interior para acoger el don gratuito del Reino.

Que este evangelio examine hoy con honestidad nuestros apegos más profundos y renueve en nosotros el deseo ardiente de las únicas riquezas que ninguna circunstancia puede arrebatar.


Evangelio de Hoy – Agradece

Evangelio-de-hoy.com agradece infinitamente al señor nuestro Dios por la fuerza que nos da cada día para seguir adelante. También le damos gracias a De La Mano del Señor por el asesoramiento; y los invitamos a visitar Santo Rosario y Evangelio de hoy para ver el Evangelio y Homilía de Hoy en video.

Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.