Evangelio de Hoy Sábado 12 de Septiembre de 2026
Como todos los días, hoy les traemos a ustedes la palabra del señor. Lecturas, Salmo, Aclamación, el Evangelio de Hoy Sábado 12 de Septiembre y la homilía diaria.
Al final del artículo encontrarán el comentario al Evangelio del día de hoy para todos aquellos que quieran leer una explicación del evangelio, y las homilías diarias.
Sábado de la XXIII semana del Tiempo ordinario – Lectio Divina 442
Lecturas Bíblicas del día de Hoy
Primera Lectura de Hoy 12 de Septiembre
Primera Carta de San Pablo a los Corintios 10, 14-22.
Queridos hermanos: Huyan de la idolatría. Me dirijo a ustedes como a hombres sensatos; ustedes mismos juzguen lo que voy a decir: El cáliz de la bendición con el que damos gracias, ¿no nos une a Cristo por medio de su sangre? Y el pan que partimos, ¿no nos une a Cristo por medio de su cuerpo? El pan es uno, y así nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque todos comemos del mismo pan.
Consideren al pueblo de Israel: ¿no es cierto que los que comen de la víctima sacrificada en el altar quedan unidos a él? Con esto no quiero decir que el ídolo represente algo real, ni que la carne ofrecida a los ídolos tenga algún valor especial. Lo que quiero decir es que, cuando los paganos ofrecen sus sacrificios, se los ofrecen a los demonios y no a Dios.
Ahora bien, yo no quiero que ustedes se asocien con los demonios. No pueden beber el cáliz del Señor y el cáliz de los demonios. No pueden compartir la mesa del Señor y la mesa de los demonios. ¿O queremos provocar acaso la indignación del Señor creyéndonos más poderosos que él?
Salmo Responsorial de Hoy – Salmo 115, 12-13. 17-18.
¿Cómo le pagaré al Señor
todo el bien que me ha hecho?
Levantaré el caliz de salvación,
e invocaré el nombre del Señor.
Señor, te ofreceré con gratitud un sacrificio.
Te ofreceré con gratitud un sacrificio
e invocaré el nombre.
Cumpliré mis promesas al Señor
ante todo su pueblo.
Señor, te ofreceré con gratitud un sacrificio.

Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
El que me ama cumplirá mi palabra y mi Padre lo amará
y haremos en él nuestra morada, dice el Señor.
Aleluya.
Evangelio de Hoy Sábado 12 de Septiembre de 2026
Evangelio según San Lucas 6, 43-49.
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “No hay árbol bueno que produzca frutos malos, ni árbol malo que produzca frutos buenos. Cada árbol se conoce por sus frutos. No se recogen higos de las zarzas, ni se cortan uvas de los espinos.
El hombre bueno dice cosas buenas, porque el bien está en su corazón; y el hombre malo dice cosas malas, porque el mal está en su corazón, pues la boca habla de lo que está lleno el corazón.
¿Por qué me dicen ‘Señor, Señor’, y no hacen lo que yo les digo? Les voy a decir a quién se parece el que viene a mí y escucha mis palabras y las pone en práctica. Se parece a un hombre, que al construir su casa, hizo una excavación profunda, para echar los cimientos sobre la roca. Vino la creciente y chocó el río contra aquella casa, pero no la pudo derribar, porque estaba sólidamente construida.
Pero el que no pone en práctica lo que escucha, se parece a un hombre que construyó su casa a flor de tierra, sin cimientos. Chocó el río contra ella e inmediatamente la derribó y quedó completamente destruida’’.

Homilía de hoy Sábado 12 de Septiembre de 2026
Homilía: El Árbol y sus Frutos y la Casa Edificada sobre Roca.
Hoy el evangelio nos presenta el tramo final del Sermón de la Llanura, donde Jesús culmina su enseñanza con dos imágenes complementarias que sintetizan con una claridad definitiva el desafío central del evangelio: la coherencia entre lo que se es interiormente y lo que se manifiesta exteriormente, entre lo que se escucha y lo que se practica, entre la fe confesada y la vida vivida.
La imagen del árbol y sus frutos es de una lógica tan elemental que resulta irrefutable y al mismo tiempo profundamente exigente. Nadie espera recoger higos de un espino ni uvas de una zarza; la naturaleza del árbol determina inexorablemente la calidad de sus frutos.
Trasladada al ámbito de la vida cristiana, esta imagen nos recuerda que la autenticidad del discípulo no se mide en primer lugar por sus declaraciones de fe ni por la coherencia aparente de sus gestos religiosos, sino por los frutos concretos que su vida produce en el entorno en que se mueve.
El amor, la paciencia, la misericordia, la justicia y la paz que brotan espontáneamente de una vida transformada por la gracia son los frutos más elocuentes de un árbol interior sano y bien arraigado.
La referencia al tesoro del corazón como fuente de lo que la boca pronuncia nos sitúa ante una de las leyes más infalibles de la vida interior: las palabras que pronunciamos, especialmente en los momentos de menor control y de mayor espontaneidad, revelan con una precisión que ninguna apariencia puede disimular la calidad real de lo que habita en lo más hondo de nuestro ser.
El corazón lleno de bien desborda en palabras de bien; el corazón habitado por el resentimiento, la envidia o la amargura acaba expresándolos inevitablemente.
La parábola final del constructor sabio y del constructor necio traduce esta enseñanza al lenguaje concreto e universal de la experiencia humana. Ambos escuchan las palabras de Jesús; solo uno las pone en práctica.
Que este evangelio renueve en nosotros el compromiso de edificar nuestra vida sobre la roca sólida de la escucha obediente y fiel de la Palabra de Dios.
Evangelio de Hoy – Agradece
Evangelio-de-hoy.com agradece infinitamente al señor nuestro Dios por la fuerza que nos da cada día para seguir adelante. También le damos gracias a De La Mano del Señor por el asesoramiento; y los invitamos a visitar Santo Rosario y Evangelio de hoy para ver el Evangelio y Homilía de Hoy en video.
Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.



