Evangelio de Hoy Jueves 17 de Septiembre de 2026

Como todos los días, hoy les traemos a ustedes la palabra del señor. Lecturas, Salmo, Aclamación, el Evangelio de Hoy Jueves 17 de Septiembre y la homilía diaria.

Al final del artículo encontrarán el comentario al Evangelio del día de hoy para todos aquellos que quieran leer una explicación del evangelio, y las homilías diarias.

Jueves de la XXIV semana del Tiempo OrdinarioLectio Divina 446

Lecturas Bíblicas del día de Hoy

Primera Lectura de Hoy Miércoles 17 de Septiembre

Primera Carta de San Pablo a los Corintios 15, 1-11.

Hermanos: Les recuerdo el Evangelio que yo les prediqué y que ustedes aceptaron y en el cual están firmes. Este Evangelio los salvará, si lo cumplen tal y como yo lo prediqué. De otro modo, habrán creído en vano.

Les transmití, ante todo, lo que yo mismo recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, como dicen las Escrituras; que fue sepultado y que resucitó al tercer día, según estaba escrito; que se le apareció a Pedro y luego a los Doce; después se apareció a más de quinientos hermanos reunidos, la mayoría de los cuales vive aún y otros ya murieron. Más tarde se le apareció a Santiago y luego a todos los apóstoles.

Finalmente, se me apareció también a mí, que soy como un aborto. Porque yo perseguí a la Iglesia de Dios y por eso soy el último de los apóstoles e indigno de llamarme apóstol.

Sin embargo, por la gracia de Dios, soy lo que soy, y su gracia no ha sido estéril en mí; al contrario, he trabajado más que todos ellos, aunque no he sido yo, sino la gracia de Dios, que está conmigo. De cualquier manera, sea yo, sean ellos, esto es lo que nosotros predicamos y esto mismo lo que ustedes han creído.


Salmo Responsorial de Hoy Salmo 117, 1-2. 16ab-17. 28.

Te damos gracias, Señor, porque eres bueno,
porque tu misericordia es eterna.
Diga la casa de Israel:
“Su misericordia es eterna”.
Te damos gracias, Señor, porque eres bueno.

Escuchemos el canto de victoria
que sale de la casa de los justos:
“La diestra del Señor es poderosa,
la diestra del Señor es nuestro orgullo”.
Te damos gracias, Señor, porque eres bueno.

No moriré, continuaré viviendo
para contar lo que el Señor ha hecho.
Tú eres mi Dios, y te doy gracias.
Tú eres mi Dios, y yo te alabo
Te damos gracias, Señor, porque eres bueno.


Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Vengan a mí, todos los que están fatigados
y agobiados por la carga, y yo les daré alivio, dice el Señor.
Aleluya.


Evangelio de Hoy Jueves 17 de Septiembre de 2026.

Evangelio según San Lucas 7, 36-50.

En aquel tiempo, un fariseo invitó a Jesús a comer con él. Jesús fue a la casa del fariseo y se sentó a la mesa.

Una mujer de mala vida en aquella ciudad, cuando supo que Jesús iba a comer ese día en casa del fariseo, tomó consigo un frasco de alabastro con perfume, fue y se puso detrás de Jesús, y comenzó a llorar, y con sus lágrimas bañaba sus pies; los enjugó con su cabellera, los besó y los ungió con el perfume.

Viendo esto, el fariseo que lo había invitado comenzó a pensar: “Si este hombre fuera profeta, sabría qué clase de mujer es la que lo está tocando; sabría que es una pecadora”.

Entonces Jesús le dijo: “Simón, tengo algo que decirte”. El fariseo contestó: “Dímelo, Maestro”. El le dijo: “Dos hombres le debían dinero a un prestamista. Uno le debía quinientos denarios, y el otro, cincuenta. Como no tenían con qué pagarle, les perdonó la deuda a los dos. ¿Cuál de ellos lo amará más?” Simón le respondió: “Supongo que aquel a quien le perdonó más”.

Entonces Jesús le dijo: “Has juzgado bien”. Luego, señalando a la mujer, dijo a Simón: “¿Ves a esta mujer? Entré en tu casa y tú no me ofreciste agua para los pies, mientras que ella me los ha bañado con sus lágrimas y me los ha enjugado con sus cabellos. Tú no me diste el beso de saludo; ella, en cambio, desde que entró, no ha dejado de besar mis pies.

Tú no ungiste con aceite mi cabeza; ella, en cambio, me ha ungido los pies con perfume. Por lo cual, yo te digo: sus pecados, que son muchos, le han quedado perdonados, porque ha amado mucho. En cambio, al que poco se le perdona, poco ama”. Luego le dijo a la mujer: “Tus pecados te han quedado perdonados”.

Los invitados empezaron a preguntarse a sí mismos: “¿Quién es éste que hasta los pecados perdona?” Jesús le dijo a la mujer: “Tu fe te ha salvado; vete en paz”.


Homilía de hoy Jueves 17 de Septiembre de 2026.

Homilía: El Amor que Nace del Perdón y la Gratitud.

El evangelio que hoy contemplamos nos sitúa ante una de las escenas más conmovedoras y más teológicamente ricas de todo el evangelio de Lucas.

El banquete en casa de Simón el fariseo se convierte en el escenario de un encuentro que revela con una nitidez extraordinaria la distancia entre dos maneras radicalmente distintas de relacionarse con Dios: la del que se sabe deudor perdonado y la del que se cree acreedor sin deuda.

La mujer que irrumpe en el banquete cargando su alabastro de perfume es una figura que la tradición ha contemplado con una mezcla de admiración y de ternura. Lucas no nos da su nombre pero nos dice lo que importa: era conocida en la ciudad como pecadora.

Su entrada en la casa de un fariseo, rompiendo todas las convenciones sociales y religiosas de su tiempo, es en sí misma un acto de valentía que solo el amor puede explicar. Ha escuchado algo sobre Jesús, ha experimentado de alguna manera el contacto con su misericordia, y ese encuentro ha desencadenado en ella un torrente de gratitud que no puede contener ni esconder.

Sus lágrimas que mojan los pies del Señor, sus cabellos que los secan, sus besos repetidos y el perfume derramado sin reservas son los gestos de quien ha comprendido que ha sido amada con un amor que supera toda su deuda.

No hay cálculo en este gesto, no hay negociación ni expectativa de reciprocidad; es la expresión pura y desbordante de una gratitud que ha encontrado en el perdón recibido su razón de ser más profunda.

Simón, en cambio, observa la escena con la frialdad del que cree no necesitar nada. Su hospitalidad ha sido correcta pero no generosa; ha cumplido con los mínimos sin derrochar nada, porque en su corazón no hay deuda que agradecer ni perdón que celebrar.

La parábola de los dos deudores que Jesús intercala en la escena ilumina con una claridad definitiva la diferencia entre ambos: quien más ha sido perdonado, más ama.

Que este evangelio despierte en nosotros la conciencia de nuestra propia deuda perdonada y encienda en nuestro corazón la gratitud desbordante que solo puede nacer de haber experimentado la misericordia infinita de Dios.


Evangelio de Hoy – Agradece

Evangelio-de-hoy.com agradece infinitamente al señor nuestro Dios por la fuerza que nos da cada día para seguir adelante. También le damos gracias a De La Mano del Señor por el asesoramiento; y los invitamos a visitar Santo Rosario y Evangelio de hoy para ver el Evangelio y Homilía de Hoy en video.

Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.