Evangelio de Hoy Lunes 19 de Octubre de 2026

Como todos los días, hoy les traemos a ustedes la palabra del señor. Lecturas, Salmo, Aclamación, el Evangelio de Hoy Lunes 19 de Octubre y la homilía diaria.

Al final del artículo encontrarán el comentario al Evangelio del día de hoy para todos aquellos que quieran leer una explicación del evangelio, y las homilías diarias.

Lunes de la XXIX semana del Tiempo ordinario – Lectio Divina 473

Lecturas Bíblicas del día de Hoy

Primera Lectura de Hoy Lunes 19 de Octubre.

Carta de San Pablo a los Efesios 2, 1-10.

Hermanos: Ustedes estaban muertos por sus delitos y pecados, porque en otro tiempo vivían según los criterios de este mundo, obedeciendo al que está al frente de las fuerzas invisibles del mal, a ese espíritu que ejerce su acción ahora sobre los que resisten al Evangelio.

Entre ellos estuvimos también nosotros, pues en otro tiempo vivíamos sujetos a los instintos, deseos y pensamientos de nuestro desorden y egoísmo, y estábamos naturalmente destinados al terrible castigo de Dios, como los demás.

Pero la misericordia y el amor de Dios son muy grandes; porque nosotros estábamos muertos por nuestros pecados, y él nos dio la vida con Cristo y en Cristo. Por pura generosidad suya, hemos sido salvados. Con Cristo y en Cristo nos ha resucitado, y con él nos ha reservado un sitio en el cielo. Así, en todos los tiempos, Dios muestra por medio de Cristo Jesús, la incomparable riqueza de su gracia y de su bondad para con nosotros.

En efecto, ustedes han sido salvados por la gracia, mediante la fe; y esto no se debe a ustedes mismos, sino que es un don de Dios. Tampoco se debe a las obras, para que nadie pueda presumir, porque somos hechura de Dios, creados por medio de Cristo Jesús para hacer el bien que Dios ha dispuesto que hagamos.


Salmo Responsorial de Hoy – Salmo 99, 2. 3. 4. 5.

Alabemos a Dios todos los hombres,
sirvamos al Señor con alegría
y con júbilo entremos en su templo.
El Señor es nuestro dueño.

Reconozcamos que el Señor es Dios,
que él fue quien nos hizo y somos suyos,
que somos su pueblo y su rebaño.
El Señor es nuestro dueño.

Entremos por sus puertas dando gracias,
crucemos por sus atrios entre himnos,
alabando al Señor y bendiciéndolo.
El Señor es nuestro dueño.

Porque el Señor es bueno, bendigámoslo,
porque es eterna su misericordia
y su fidelidad nunca se acaba.
El Señor es nuestro dueño.



Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Dichosos los pobres de espíritu,
porque de ellos es el Reino de los cielos.
Aleluya.


Evangelio de Hoy Lunes 19 de Octubre de 2026

Evangelio según San Lucas 12, 13-21.

En aquel tiempo, hallándose Jesús en medio de una multitud, un hombre le dijo: “Maestro, dile a mi hermano que comparta conmigo la herencia”. Pero Jesús le contestó: “Amigo, ¿quién me ha puesto como juez en la distribución de herencias?”

Y dirigiéndose a la multitud, dijo: “Eviten toda clase de avaricia, porque la vida del hombre no depende de la abundancia de los bienes que posea”.

Después les propuso esta parábola: “Un hombre rico tuvo una gran cosecha y se puso a pensar: ‘¿Qué haré, porque no tengo ya en dónde almacenar la cosecha? Ya sé lo que voy a hacer: derribaré mis graneros y construiré otros más grandes para guardar ahí mi cosecha y todo lo que tengo.

Entonces podré decirme: Ya tienes bienes acumulados para muchos años; descansa, come, bebe y date a la buena vida’. Pero Dios le dijo: ‘¡Insensato! Esta misma noche vas a morir. ¿Para quién serán todos tus bienes?’ Lo mismo le pasa al que amontona riquezas para sí mismo y no se hace rico de lo que vale ante Dios”.


Homilía de hoy Lunes 19 de Octubre de 2026

Homilía: La Avaricia que Ciega y la Riqueza que No Cuenta ante Dios.

El evangelio de hoy nos presenta un episodio que comienza con una petición aparentemente razonable y desemboca en una de las parábolas más desconcertantes y más necesarias de todo el evangelio de Lucas. El Señor aprovecha esa petición concreta para abordar una de las tentaciones más universales y más devastadoras de la condición humana: la ilusión de que la vida se mide por la abundancia de los bienes que se posee.

La negativa de Jesús a actuar como árbitro en el conflicto familiar no es una evasión de la responsabilidad sino el rechazo de un papel que reduciría su misión a la resolución de disputas materiales. Sin embargo, detrás de esa negativa hay un diagnóstico que toca algo más profundo que el caso concreto presentado: la advertencia contra toda forma de avaricia como actitud fundamental ante la existencia. La avaricia no es simplemente el deseo de tener mucho; es la convicción errónea de que la vida encuentra su medida y su sentido en la acumulación de bienes materiales.

La parábola del rico insensato que derriba sus graneros para construir otros más grandes nos presenta un hombre que, ante la abundancia inesperada de su cosecha, toma decisiones que parecen perfectamente racionales desde una perspectiva puramente económica.

Sin embargo, el error fundamental que comete no es de gestión sino de horizonte: ha organizado toda su existencia en torno a la acumulación sin advertir que hay una dimensión de la vida que ningún granero puede contener y ninguna riqueza puede garantizar.

Que este evangelio libere hoy nuestro corazón de todo apego desordenado a los bienes de este mundo y renueve en nosotros el deseo de ser ricos ante Dios, que es la única riqueza que permanece más allá de toda circunstancia y de toda muerte.


Evangelio de Hoy – Agradece

Evangelio-de-hoy.com agradece infinitamente al señor nuestro Dios por la fuerza que nos da cada día para seguir adelante. También le damos gracias a De La Mano del Señor por el asesoramiento; y los invitamos a visitar Santo Rosario y Evangelio de hoy para ver el Evangelio y Homilía de Hoy en video.

Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.