Solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo – Lectio Divina 160
Como todos los días, hoy les traemos a ustedes la palabra del señor. Lecturas, Salmo, Aclamación, el Evangelio de Hoy Domingo 22 de Noviembre y la homilía diaria.
Al final del artículo encontrarán el comentario al Evangelio del día de hoy para todos aquellos que quieran leer una explicación del evangelio, y las homilías diarias.
Lecturas Bíblicas del día de Hoy
Primera Lectura de Hoy Domingo 22 de Noviembre.
Libro de Ezequiel 34, 11-12. 15-17.
Esto dice el Señor Dios: «Yo mismo iré a buscar a mis ovejas y velaré por ellas. Así como un pastor vela por su rebaño cuando las ovejas se encuentran dispersas, así velaré yo por mis ovejas e iré por ellas a todos los lugares por donde se dispersaron un día de niebla y oscuridad.
Yo mismo apacentaré a mis ovejas, yo mismo las haré reposar, dice el Señor Dios. Buscaré a la oveja perdida y haré volver a la descarriada; curaré a la herida, robusteceré a la débil, y a la que está gorda y fuerte, la cuidaré. Yo las apacentaré con justicia.
En cuanto a ti, rebaño mío, he aquí que yo voy a juzgar entre oveja y oveja, entre carneros y machos cabríos».

Salmo Responsorial de Hoy – Salmo 22, 1-2a. 2b-3. 5-6.
El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace reposar.
y hacia fuentes tranquilas me conduce
para reparar mis fuerzas.
El Señor es mi pastor, nada me faltará.
Tu mismo me preparas la mesa,
a despecho de mis adversarios;
me unges la cabeza con perfume
y llenas mi copa hasta los bordes.
El Señor es mi pastor, nada me faltará.
Tu bondad y tu misericordia me acompañarán
todos los días de mi vida;
y viviré en la casa del Señor
por años sin término.
El Señor es mi pastor, nada me faltará.
Segunda Lectura de Hoy Domingo 22 de Noviembre.
Primera Carta de San Pablo a los Corintios 15, 20-26. 28.
Hermanos: Cristo resucitó, y resucitó como la primicia de todos los muertos. Porque si por un hombre vino la muerte, también por un hombre vendrá la resurrección de los muertos.
En efecto, así como en Adán todos mueren, así en Cristo todos volverán a la vida; pero cada uno en su orden: primero Cristo, como primicia; después, a la hora de su advenimiento, los que son de Cristo.
Enseguida será la consumación, cuando, después de haber aniquilado todos los poderes del mal, Cristo entregue el Reino a su Padre. Porque él tiene que reinar hasta que el Padre ponga bajo sus pies a todos sus enemigos. El último de los enemigos en ser aniquilado, será la muerte. Al final, cuando todo se le haya sometido, Cristo mismo se someterá al Padre, y así Dios será todo en todas las cosas.

Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!
¡Bendito el reino que llega, el reino de nuestro padre David!
Aleluya.

Evangelio de Hoy Domingo 22 de Noviembre de 2026
Evangelio según San Mateo 25, 31-46.
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Cuando venga el Hijo del hombre, rodeado de su gloria, acompañado de todos sus ángeles, se sentará en su trono de gloria.
Entonces serán congregadas ante él todas las naciones, y él apartará a los unos de los otros, como aparta el pastor a las ovejas de los cabritos, y pondrá a las ovejas a su derecha y a los cabritos a su izquierda.
Entonces dirá el rey a los de su derecha: ‘Vengan, benditos de mi Padre; tomen posesión del Reino preparado para ustedes desde la creación del mundo; porque estuve hambriento y me dieron de comer, sediento y me dieron de beber, era forastero y me hospedaron, estuve desnudo y me vistieron, enfermo y me visitaron, encarcelado y fueron a verme’.
Los justos le contestarán entonces: ‘Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos de comer, sediento y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos de forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o encarcelado y te fuimos a ver?’ Y el rey les dirá: ‘Yo les aseguro que, cuando lo hicieron con el más insignificante de mis hermanos, conmigo lo hicieron’.
Dirá también a los de su izquierda: ‘Apártense de mí, malditos; vayan al fuego eterno, preparado para el diablo y sus ángeles; porque estuve hambriento y no me dieron de comer, sediento y no me dieron de beber, era forastero y no me hospedaron, estuve desnudo y no me vistieron, enfermo y encarcelado y no me visitaron’.
Entonces ellos le responderán: ‘Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, de forastero o desnudo, enfermo o encarcelado y no te asistimos?’ Y él les replicará: ‘Yo les aseguro que, cuando no lo hicieron con uno de aquellos más insignificantes, tampoco lo hicieron conmigo’. Entonces irán éstos al castigo eterno y los justos a la vida eterna».
Homilía de hoy Domingo 22 de Noviembre de 2026
Homilía: El Juicio Final y el Cristo que Habita en el Rostro del Pobre.
El evangelio de hoy nos sitúa ante uno de los textos más solemnes y más decisivos de toda la Escritura. La descripción del juicio final no es simplemente una escena apocalíptica; es la revelación más clara y más concreta que el Señor nos ofrece sobre el criterio definitivo con que será juzgada toda existencia humana.
Este criterio no es la observancia ritual ni la perfección moral abstracta; es el amor concreto y visible hacia los más pequeños en quienes Cristo mismo se hace presente. La imagen del Hijo del hombre que viene en su gloria rodeado de todos los ángeles y que se sienta en su trono de gloria para reunir a todas las naciones nos sitúa ante un acontecimiento que abarca la totalidad de la historia humana.
Nadie queda fuera de esta convocatoria universal; todos los pueblos, todas las culturas, todas las generaciones están llamados a comparecer ante quien es a la vez juez y pastor. La separación entre ovejas y cabras no obedece a criterios de raza, de cultura ni de pertenencia religiosa formal; obedece únicamente a la calidad del amor que cada uno ha vivido o rechazado a lo largo de su existencia.
La identificación de Cristo con el hambriento, el sediento, el forastero, el desnudo, el enfermo y el prisionero es de una radicalidad que estremece y que no admite interpretaciones benévolas que la suavicen. Jesús no dice que ayudar a los pobres es como ayudarlo a Él; dice que lo que se hace o se deja de hacer a los más pequeños se le hace o se le deja de hacer a Él mismo. Esta identificación total entre Cristo y el sufriente es una revelación teológica de primera magnitud que transforma radicalmente la manera de mirar a todo ser humano necesitado.
Lo que más estremece en este pasaje es la sorpresa de ambos grupos ante el veredicto. Ni los justos que son acogidos ni los condenados que son rechazados recuerdan haber visto al Señor en esas situaciones concretas. Los justos no han amado calculando una recompensa futura ni buscando méritos que acumular; han amado con la espontaneidad del corazón transformado por la gracia que ya no puede ver el sufrimiento ajeno sin responder a él.
Evangelio de Hoy – Agradece
Evangelio-de-hoy.com agradece infinitamente al señor nuestro Dios por la fuerza que nos da cada día para seguir adelante. También le damos gracias a De La Mano del Señor por el asesoramiento; y los invitamos a visitar Santo Rosario y Evangelio de hoy para ver el Evangelio y Homilía de Hoy en video.
Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.



